Por Luis Lorenzo. Fuerza contra resistencia, fue el resultado que salió este jueves pasado entre Tigres y River en México. Interesante diferencia marcó el conjunto de Monterrey durante gran parte del partido, pero River lo jugó mezquinamente y a no desesperarse, aunque tratando de golpear de contra.
Las primeras dos acciones llegaron a través de Funes Mori, asustando apenas el arco de Nahuel Guzmán.
Sin embargo, Tigres le dejó claro porque era el otro finalista. Su llegada lo tuvo por los pies de Rafael Sobis, cuyo remate estrelló en el travesaño. Ahí comenzaba la final para ambos.
Luego, se hizo ríspido y muy luchado por igual. Por eso, no era sorpresa que se detuviera por minutos ante una infracción. El árbitro Arias, parecía por momentos dejarse llevar por la localía del equipo mexicano.
Lo tuvo Alario, como Mercado, pero fueron llegadas ténues, y de poca proyección. Fue un primer tiempo traslúcido para River: pocas ideas, y sin lastimar apenas.
Para el segundo tiempo, Gallardo sacó de la cancha al uruguayo Viudez, de flojo partido por el ex Boca Nico Bertolo, y tuvo dos llegadas en apenas cinco minutos. Ahí parecía que River recuperaba la mística, pero se convirtió otra vez en un equipo que no estába metido en la final, y cuando más retrocedia el «Millo» de los 3/4 de cancha, más aparecía el juego por las bandas de Tigres. Intentaba con Sobis, con el alemán Damm, o con el francés Gignac. Pero también el cuadro de México aburrió con su juego aéreo que no llegaba a más de la cabeza de Maidana, o los buenos cortes de avances de Matías Kranevitter, figura del partido.
Tigres lo tuvo a 7 del final, cuando un muy buen pase de Dueñas y ante una desinteligencia de Vangioni, Damm quedó mano a mano con Barovero y no tuvo más ángulo de definición. Pudo ser para el local, y no lo fué.
River se va de México con un buen empate que lo deja a 90 minutos a tiro de la Copa. Jugando mal, tiene su gran definición en el Monumental.
Tigres dejó escapar una gran oportunidad, que lo haga de otra manera de visitante.
En una semana, Buenos Aires se viste de fiesta para uno de los dos. Todos ya saben para quién…
TIGRES DE UANL (Universidad Autónoma de Nuevo León) (México) (0): Nahuel Guzmán; Israel Jiménez, Hugo Ayala, Juninho, Jorge Torres Nilo; Jurgen Damm, Guido Pizarro, Egidio Arévalo Ríos; Damián Álvarez, André-Pierre Gignac, Rafael Sobis.
SUPLENTES: Enrique Palos, Jorge Rivas, José Torres, Edgar Lugo, Enrique Esqueda, Jesús Dueñas.
D.T.: Ricardo Ferretti.
RIVER PLATE (Argentina) (0): Marcelo Barovero; Jonatan Maidana, Gabriel Mercado, Ramiro Funes Mori, Leonel Vangioni; Carlos Sánchez, Leonardo Ponzio, Matías Kranevitter; Tabaré Viudez, Lucas Alario, Rodrigo Mora.
SUPLENTES: Julio Chiarini, Eder Álvarez Balanta, Luis González, Nicolás Bertolo, Gonzalo Martínez, Javier Saviola, Fernando Cavenaghi.
DT: Marcelo Gallardo.
GOLES: No hubo.
CAMBIOS: Rivas x Ayala, Dueñas x Arévalo Ríos (Tig). Bertolo x Viudez, Martínez x Mora, González x Ponzio (Riv).
AMONESTADOS: Sobis, Damm (Tig). Vangioni, Mercado, Ponzio (Riv).
EXPULSADO: Gallardo (DT de River).
DETALLE: Partido detenido por el árbitro, para que los jugadores se hidraten, debido a las altas temperaturas.
CANCHA: Estadio Universitario de Nuevo León, México (Buena).
ARBITRO: Antonio Arias (Paraguay) (5): cobró algunas, y condicionó otras.
LÍNEA 1: Eduardo Cardozo (Paraguay).
LÍNEA 2: Juan Zorrilla (Paraguay).
PARTIDO: Ida, Final de la Copa Libertadores.
REVANCHA: Miércoles 5 de agosto en el Estadio Monumental (Buenos Aires).
CALIFICACIÓN DEL PARTIDO: 5.















