El gobierno uruguayo autorizó el uso de metio carb y tiaclo prid para el control de poblaciones de cotorras ( Myiopsitta monachus ), una decisión tomada bajo presión del agronegocio.
Ambos compuestos no están permitidos en Argentina ni en la Unión Europea por su impacto ambiental. La medida fue tomada sin consulta pública ni estudios técnicos previos sobre las poblaciones de la especie, permite la aplicación directa sobre aves y nidos, con efectos colaterales ambientales.
No solo afectará a las cotorras, otras aves silvestres podrían verse comprometidas al entrar en contacto con estos compuestos. Además, predadores como rapaces, armadillos, zorros y zorrinos se podrían alimentar de aves fumigadas esparciendo el efecto por toda la cadena trófica.
Esta estrategia de control es perjudicial, se implementa sin evaluar alternativas sostenibles ni estudios científicos que respalden la medida.















