Jamás imaginaron que intentar corregir a su hijo terminaría en la peor tragedia de sus vidas. Después de que el joven de 17 años robara el coche de sus padres y lo dañara, decidieron denunciarlo y negarse a pagar la fianza, pensando que pasar una noche detenido lo haría recapacitar. Creían que ese susto sería suficiente para que volviera al camino correcto… pero el destino tenía un final muy distinto.
Durante su traslado al centro de detención, el adolescente fue colocado junto a un recluso conocido por su violencia y su inestabilidad mental. Solo bastaron unos minutos para que aquella “lección” se convirtiera en una pesadilla. El otro preso lo atacó brutalmente, causándole heridas mortales de las que no pudo sobrevivir.
El joven murió de inmediato, dejando a su familia devastada y atrapada en un dolor imposible de describir.
Esta fue una lección que debía corregir su conducta terminó cambiando la vida de sus padres para siempre.















