(ANSA) – CANNES 13 JUL – El thriller de horror infernal «Titane», de la francesa Julia Ducournau, presentada hoy en concurso en el Festival de Cannes, desafía todos los tabúes.
El filme no escatima en sorpresas: hermafroditas, sexo con y dentro de autos y prácticas crueles, con música sacra de fondo.
Se sabía que Ducournau, que tenía en su haber una ópera prima como «Raw» debía mantener la vara alta con «Titane». Y, de seguro, lo logró.
Todo comienza con un niño inquieto en el asiento trasero de un automóvil, que provoca un accidente. Luego aparece con el rostro sostenido por una prótesis de titanio, retirada por los funcionarios de aduanas en un aeropuerto.
Dice ser Alexia (Agathe Roussel), quien desapareció cuando era niña, hace diez años, pero ahora es hermosa y sexy. Baila divinamente, conquista por igual a hombres y mujeres y mata con su larga pinza para el cabello.
La película incluye «strippers» que se mueven entre súper coches, cuerpos mutilados, incendios, bailes extasiados y disfraces.
Si Alexia no está muy bien, algo que se comprende pronto, lo mismo vale para su padre, Vincent (Vincent Lindon), el capitán del equipo de bomberos, siempre lucha con su cuerpo (se llena de esteroides porque se siente viejo).
Cuando llega aquel que cree que es su hijo, Vincent lo enrola en el equipo, lo hace participar como si fuese uno de sus alumnos. El amor por su hijo no cambiará ni siquiera cuando descubra que es una hija, aún más atormentada que él.
Ducournau es una apasionada del cuerpo. Por lo tanto, Lindon y Rousselle debieron someterse a un estricto entrenamiento antes del rodaje.
«Su compromiso va más allá del guión porque tuvieron todo un año para prepararse. Vincent optó por el ‘bodybuilding’ y Agathe por la danza y la lucha», detalló la realizadora.
La cineasta es muy «física», en el sentido de que lamentó que «no se puedan sentir los olores en un film» y sostuvo que lo que más le gusta de una obra es «su lado orgánico».
«Esto se puede lograr, por ejemplo, mostrando una habitación desordenada o filmando el cabello de un personaje. Hay olores que surgen de estas imágenes porque nos acercan a una experiencia sensorial que conocemos», explicó.
«Es algo en lo que trabajé siempre, desde mi primer cortometraje», concluyó. (ANSA).














