Más de 50 víctimas fatales en solo dos días. Esta mañana bombardeó dos buses de transporte público en Kramatorsk, en el Donetsk. El miércoles el objetivo fue un edificio residencial en el norte ucraniano
Ucrania acusó este jueves a Rusia de atacar deliberadamente a civiles después de que 33 personas murieran y otras 18 resultaran heridas cuando dos autobuses fueron alcanzados por una bomba en Kramatorsk, una ciudad de primera línea en la región de Donetsk.
La policía ucraniana informó que los autobuses fueron alcanzados por una bomba planeadora.
Imágenes difundidas por las autoridades locales mostraron los restos calcinados de los vehículos y cuerpos y escombros esparcidos sobre la carretera.
«Los rusos están atacando deliberadamente a civiles», afirmó el gobernador de Donetsk, Vadym Filashkin, quien acusó a Moscú de violar «todas las reglas concebibles de la guerra y las normas del derecho internacional humanitario».
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró que el ataque tendrá una respuesta.
«Este ataque no quedará sin respuesta. Rusia intenta destruir toda forma de vida en el Donbás y el mundo debe responder… con firmeza», escribió en Telegram.
El ataque ocurrió un día después de que 22 personas, incluidos cinco niños, murieran cuando un misil ruso impactó un edificio residencial de cinco pisos en Pryluky, en la región norteña de Chernígov.
El ayuntamiento de Kramatorsk calificó el ataque como «otro crimen horrible cometido por el ejército ruso contra la población civil» y afirmó que los vehículos circulaban por una zona «donde no había absolutamente ningún objetivo militar».
La ONU verificó más de 17.000 muertes de civiles desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022, aunque advirtió que la cifra real es considerablemente mayor. Kiev acusa desde entonces a las fuerzas rusas de atacar deliberadamente a civiles, mientras que el Kremlin niega estas acusaciones.
La situación de seguridad también se deterioró en Kiev, que en los últimos días sufrió una intensificación de los ataques rusos. El miércoles, Rusia lanzó una oleada de misiles balísticos y de crucero y drones propulsados por motores a reacción.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó el jueves que dos personas fueron encontradas muertas tras un incendio en un edificio de cuatro pisos alcanzado por un dron en el densamente poblado distrito de Solomianski.
Kramatorsk, que antes de la guerra tenía unos 150.000 habitantes, es una de las principales ciudades de Donetsk que Rusia aún no controla. La localidad es un importante centro logístico y de abastecimiento para las fuerzas ucranianas y forma parte del denominado «cinturón de fortalezas» que Kiev intenta mantener.
Las fuerzas rusas se acercaron a los límites orientales de la ciudad, lo que llevó a las autoridades a pedir a los civiles que permanecen allí que se trasladen a zonas más seguras.
Filashkin ordenó suspender el transporte público en Kramatorsk y la vecina Sloviansk tras el ataque, ocurrido alrededor de las 10:00 locales (07:00 GMT). «En estas circunstancias, no podemos arriesgar la vida de pasajeros y conductores. La seguridad de los habitantes de Kramatorsk y Sloviansk es ahora nuestra principal prioridad», afirmó.
El ataque se produjo mientras las fuerzas ucranianas llevan a cabo una contraofensiva contra tropas rusas en torno a Lyman, al norte de Kramatorsk y Sloviansk, donde Kiev afirmó haber recuperado algunas posiciones. © ANSA















