Acariciar a un perro dice más de vos de lo que imaginás
Radiofónica 1007, explica que existe un estudio realizado por las universidades de Florida, Carroll y Marquette , el cual reveló que este gesto tan común tiene un impacto directo en nuestro bienestar emocional. Según los expertos, el contacto con los perros reduce el estrés, regula la presión arterial y promueve la relajación.
Además, convivir con un perro no solo implica compañía, sino también empatía, paciencia y compromiso. Quienes lo hacen suelen tener una personalidad más afectuosa y una mayor capacidad para construir vínculos emocionales profundos.
Y hay más: los amantes de los perros también suelen disfrutar de la vida al aire libre, con rutinas activas que mejoran la calidad de vida.
«Vivir con un perro reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y genera una sensación de calma y conexión emocional», explicaron los investigadores.















