Las fuerzas rusas reanudaron el bombardeo de la planta siderúrgica Azovstal en Mariupol después de la evacuación de decenas de civiles del sitio el domingo, mientras se realiza una nueva operación de rescate de pobladores de la llamada «ciudad mártir».
Lo informó un funcionario ucraniano, según The Independent
Un centenar de civiles abandonaron la ciudad el domingo y hoy inició la evacuación de otros 200, incluidos 20 niños, que en principio se había retrasado, reportó el asesor del alcalde de la ciudad portuaria, Petro Andryushchenko, en Radio Svoboda, según informa Ukrainska Pravda.
«Según nuestra información, los autobuses partieron de Mariupol. Por acuerdo previo, recogerán a las personas en las aldeas de Mangush y Berdyansk», explicó.
Esperamos que miles de nuestros residentes de Mariupol que han quedado varados en el camino que conduce a Zaporiyia lleguen a su destino esta noche o mañana por la mañana», agregó. «No puedo creerlo. Dos meses de oscuridad», dijo Natalia Usmanova, mientras sonreía y se llevaba las manos a la cara.
Ella se encuentra entre los aproximadamente 100 civiles que fueron evacuados el domingo de la planta siderúrgica de Azovstal y su testimonio se cuenta en un video de la BBC.
«No vimos más la luz del sol, teníamos miedo», agregó la mujer, que habló con los periodistas en el pueblo de Benzimenne, en el este de Ucrania, bajo control ruso.
«Cuando subimos al bus (para la evacuación) le dije a mi esposo: ¿Ya no tendremos que ir al baño con una linterna?», relató Natalia emocionada e incrédula.
«Ya no tendremos que usar una bolsa o un cesto como un baño y una antorcha. Fuimos allí (a Azovstal) por nuestra libre elección, como los trabajadores de la fábrica, para salvarnos», explicó la mujer, con el pelo recogido, un edredón amarillo y dos bolsos grandes en las manos, mientras el video muestra imágenes de la evacuación del ministerio de Defensa ruso.
«Cuando nos dimos cuenta de que se acercaban cada vez más a nosotros, nos asustamos más, intentamos irnos. Sabíamos de los corredores humanitarios y de las evacuaciones. Pero no lo conseguimos», continuó la mujer.
Recordó que cuando empezaron los bombardeos, pensó que su corazón se detendría y que «no sobreviviría».
«El bombardeo era tan fuerte que empezaba a caer cerca de nosotros», rememoró.
En tanto, el presidente de la Duma, la cámara baja del parlamento ruso, Vyacheslav Volodin, escribió hoy en Telegram que «todos los jefes de Estado de los países que suministran armas a Ucrania deben ser llevados ante la justicia como criminales de guerra».
Según la inteligencia británica, más de una cuarta parte de las unidades rusas dedicadas a la invasión probablemente ahora sean «no aptas para el combate».
En el ámbito diplomático, Turquía hizo saber que la acción militar de Rusia crea dificultades para llevar a cabo las negociaciones entre Moscú y Kiev.
En tanto, continúan los ataques. Hoy se escucharon explosiones en Odesa y Jersón. El domingo, ocho civiles murieron en los bombardeos rusos en las regiones de Járkov y Donetsk. Y durante la noche, la ciudad rusa de Belgorod, no lejos de la frontera con Ucrania, fue atacada. (ANSA).















