El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) anunció ayer la llegada del portaaviones de propulsión nuclear Nimitz y su grupo de ataque al Caribe.
El anuncio coincide con la intensificación de la campaña de presión del gobierno de Donald Trump contra Cuba y la acusación formal, también ayer, al expresidente Raúl Castro por el derribo de dos aeronaves civiles cerca de la costa cubana en 1996.
«Bienvenido al Caribe, Grupo de Ataque Nimitz», publicó el Southcom, responsable de las operaciones en Latinoamérica, excluyendo México.
El miércoles, Estados Unidos abrió una causa formal por homicidio contra Castro, por el caso de 1996 de los aviones de combate cubanos que derribaron dos aeronaves de Hermanos al Rescate, una organización de exiliados cubanos de Miami, cuyos ocupantes murieron en el acto.
El episodio provocó una fuerte condena internacional, llevó a EE.UU. a endurecer las sanciones contra el régimen de Fidel Castro y sepultó cualquier posibilidad inmediata de acercamiento entre este y la administración del entonces presidente Bill Clinton.















