Las conductoras comenzaron hablando de un problema doméstico de Yanina que terminó su confesión de que su sueño es tener chofer. Entonces, Marina dijo que no podría porque se marea cuando va atrás, o incluso de copiloto.
Sin perder el tiempo, Yanina le consultó cómo hace cuando va en moto ( por el vehículo en que Rolando Barbano se traslada). Calabró dijo: “Aunque vos no lo puedas creer, nunca me subí una moto”, y contó que Barbano también tiene auto.
“Bueno, listo, lo digo, ya está”, precisó Marina quien luego vio su teléfono y ante los mensajes de su pareja exclamó: “¡Rolando, no me mandes más mensajes! Las quejas son con Yanina”.
“¡Ay, blanqueaste!”, exclamó Yanina, feliz de haber podido sacarle la confesión.














