(ANSA) – VERSALLES, 11 MAR – El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió hoy que no sólo las bombas y la destrucción, las víctimas civiles y riesgo de desastres nucleares, son efecto de la guerra en Ucrania, sino también, junto a la escasez de materias primas, gas, petróleo, y la huida desesperada de millones de refugiados, el conflicto también generará hambre.
El mandatario lo hizo en un escenario tan suntuoso como el de Versalles.
Ahí habló de la «desestabilización alimentaria en Europa» y sus terribles consecuencias, en unos meses, y en África, en medio de la hambruna.
«Europa y África -dijo Macron en la rueda de prensa final de la cumbre de Versalles, entre el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen- se desestabilizarán de forma extremadamente profunda en términos de alimentación».
Y esto sucederá no de inmediato, sino «en 12-18 meses, debido a la guerra en Ucrania».
«Debemos hacer una nueva evaluación de nuestras estrategias de producción -insistió el presidente francés- para defender nuestra soberanía alimentaria y proteica como europeos», la producción de trigo, cereales.
Pero hay que «evaluar también de otra manera la estrategia hacia África, porque si no lo hacemos, varios de esos países serán golpeados por el hambre y la hambruna en un lapso de entre 12 y 18 meses. Esto es por lo que no se puede sembrar en estos días».
La alerta sobre la tormenta que está afectando al mercado de alimentos no es nueva, pues el G7 de ministros de Agricultura -tras una reunión extraordinaria en videoconferencia hoy, bajo la presidencia alemana- abordó el tema de las dificultades en las exportaciones provocadas por el conflicto.
Ahí se supo que muchos países están comenzando a tener dificultades para suministrar materias primas agrícolas.
«Es importante que los mercados -recomendó el ministro alemán Cem Oezdemir- se queden abiertos en todo el mundo, y que no se vean obstaculizados por restricciones a la exportación».
Por su parte, el ministro italiano de Políticas Agrarias, Stefano Patuanelli, subrayó la preocupación que existe tanto sobre la disponibilidad de productos como sobre su precio, que aumenta descontroladamente.
«Despierta particular preocupación la falta de suministro de cereales y semillas oleaginosas, de las que ‘Ucrania es una de los mayores exportadores, y el riesgo de un cese de las exportaciones de fertilizantes y combustibles por parte de Rusia, en respuesta a las sanciones económicas recibidas», afirmó.
En tanto, hoy también la agencia de Naciones Unidas que se ocupa de la alimentación y la agricultura, la FAO, cuantificó en un 20% la posible subida de los precios de los productos alimenticios a nivel mundial por la crisis de Ucrania.
Y, tal como dijo Macron poco después en Versalles, planteó dudas sobre el destino de las cosechas de Ucrania este año y sobre las exportaciones de alimentos de Rusia.
Los dos países juntos representan más de un tercio de las exportaciones mundiales de cereales.
Se trata de terribles efectos se avecinan sobre la humanidad más vulnerable, la que aún lidia con el problema del hambre: entre este año y 2023 -pronosticó la FAO-, las personas desnutridas en el mundo podrían pasar de 8 a 13 millones.
(ANSA).















