(ANSA) – LONDRES, 28 GEN – El gobierno británico afirmó que verá si puede ayudar a la Unión Europea (UE) con su problema de provisión de vacunas contra el coronavirus, pero subrayó que sus dosis están «blindadas», mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) invitó a Europa a ser «paciente».
Pese al ofrecimiento de ayuda para compensar los retrasos sobre el programa europeo de vacunaciones, el gobierno de Londres está absolutamente seguro de que sus propias provisiones -contratadas en forma anticipada con AstraZeneca- están totalmente blindadas.
Lo reiteró hoy el ministro Michael Gove, titular de las relaciones post Brexit con la Unión Europea.
La campaña británica de vacunación se basa en «provisiones que fueron acordadas y pagadas y que serán honradas», afirmó Gove.
Los contratos de AstraZeneca con Bruselas fueron firmados tres meses después de los de Londres.
Buena parte de la prensa británica también estrechó filas frente a la presunta pretensión europea que querer compensar los retrasos en la provisión de vacunas en desmedro de las dosis destinadas al Reino Unido.
«Esperen su turno», intimó el diario «brexiteer» Daily Express, acusando a la «egoísta UE» de querer «nuestras vacunas». «No, la UE no puede tener nuestras dosis», se hizo eco el Daily Mail.
E incluso en la prensa menos sensacionalista la interpretación es análoga: «La UE pide a AstraZeneca vacunas anti Covid del Reino Unido para colmar sus lagunas», tituló el Financial Times.
Por su parte, la OMS está convencida de que gobiernos y productores de vacunas deben trabajar juntos para superar los «problemas iniciales» e invitó a los países europeos en espera de dosis a «ser pacientes».
«Los productores están trabajando 24 horas sobre 24, siete días sobre siete, para colmar las lagunas» en las provisiones y «confiamos en que los retrasos que vemos ahora en el futuro serán recuperados mediante una producción extra», dijo el director de la OMS para Europa, Hans Kluge.
La solidaridad «no significa necesariamente que todos los países del mundo empiecen a vacunar al mismo tiempo», sino entender «que nadie está a salvo antes de que todos estén a salvo».
Sin embargo, no parece haber soluciones a la vista en las entregas de la vacuna de AstraZeneca, aunque siguen los contactos para desbloquear la situación.
Según se supo, Bruselas considera constructivo el tono del Comité directivo de anoche, porque en la reunión participó el CEO del laboratorio, Pascal Soriot.
Al parecer Soriot se comprometió a entregar a la UE más dosis de las vacunas de las anunciadas hasta ahora, ya en febrero, afirmó el Frankfurter Allgemeine Zeitung en un anticipo de la edición de mañana.
«No es probable que lleguemos al final a 80 millones de dosis, pero deberían ser decididamente más de 31», escribió el diario, que cita fuentes europeas.
Por el momento, sin embargo, la empresa no planteó propuestas para remediar los recortes. Y la Comisión Europea sigue en espera de una respuesta relativa al pedido de publicar el contrato.
«Si vemos que hay incongruencias, que las dosis de vacunas que deberían quedarse en la UE son destinadas a las exportaciones, estará la posibilidad de intervenir negando la autorización. Es raro, pero podría ocurrir», dijeron fuentes de la UE explicando el mecanismo de transparencia para la exportación de vacunas, una iniciativa a punto de establecerse tras observar la «falta de claridad, deficiencias» y situaciones que «monitorear y afrontar».
Se trata de un «instrumento para proteger las vacunas para las cuales la UE tiene preacuerdos de compra».
El ministro de Salud belga, Frank Vandenbroucke, a pedido de la Comisión Europea hizo inspeccionar la planta de Seneffe donde se producen parte de las vacunas de AstraZeneca.
Mientras tanto, Berlín autorizó la vacuna de AstraZeneca pero solo para menores de 65 años y el premier británico, Boris Johnson, desdeñó la indicación y aseguró que los datos de la administración británica atestiguan «una buena respuesta inmunitaria en todos los grupos de edad».
En cuanto a AstraZeneca, en breve comenzará a producir más de 90 millones de dosis de la vacuna en Japón, anticiparon hoy los medios japoneses, explicando que en diciembre la compañía británica firmó con Tokio un contrato para producir 120 millones de vacunas.
Para acelerar el proceso el laboratorio producirá parte de las vacunas en Japón a través de diferentes empresas, incluyendo la compañía farmacéutica JCR.
Mientras la pelea política sigue por sus carriles, un hombre de 53 años fue arrestado en el sur de Inglaterra en relación con el envío de un paquete sospechoso que llegó ayer a una sede de la Wockhardt Uk, empresa socia de AstraZeneca en la producción de vacunas contra el coronavirus.
Por el momento no se conoce la imputación. El paquete se hizo estallar preventivamente, y no se excluye que pueda haber sido un intento de intimidación o una burla. (ANSA).















