Después de décadas utilizando el histórico FAL, las Fuerzas Armadas Argentinas dieron el primer paso para renovar su armamento individual: ya fueron incorporados 250 fusiles israelíes ARAD-5 y ARAD-7.
La presentación se realizó en el Regimiento de Infantería 1 “Patricios”. Son 200 ARAD-5 calibre 5,56 mm y 50 ARAD-7 calibre 7,62 mm, destinados a distintas ramas de las Fuerzas Armadas.
El cambio no es menor. El FAL comenzó a incorporarse en Argentina en 1958, fue fabricado durante décadas en el país y acompañó a generaciones enteras de soldados argentinos, incluso durante la Guerra de Malvinas. Ahora comenzará a ser reemplazado progresivamente junto con los M-16 que todavía permanecen en servicio.
Los nuevos ARAD incorporan miras electroópticas, menor peso y una plataforma modular preparada para integrar accesorios y nuevas tecnologías. El segundo lote está previsto para el primer trimestre de 2027.
Pero hay un punto que merece atención: por ahora son fusiles adquiridos a Israel. Defensa informó que se está evaluando la posibilidad de establecer en Argentina una línea de ensamblaje o fabricación, aunque todavía no se anunciaron plazos concretos.
Modernizar unas Fuerzas Armadas que durante años arrastraron equipamiento envejecido es necesario. El desafío será que modernización no signifique solamente comprar afuera, sino también recuperar capacidad industrial y tecnológica argentina. © policiasenacciontdf















