La vida social de los jóvenes y su aprendizaje se ve muy afectada por la crisis sanitaria derivada de la pandemia de Covid-19. Lo afirmó la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay.
«Un período brillante, marcado por encuentros, primeros compromisos, nuevos horizontes, la juventud es a veces también una edad inestable y vulnerable y la crisis pandémica ha sido un fuerte recordatorio de esto», señaló. En su mensaje con motivo del Día Internacional de la Juventud, Azoulay recordó que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señaló que «los jóvenes fueron, después de las mujeres, los más afectados por la pérdida de puestos de trabajo, con una caída del empleo del 8,7% en 2020, en comparación al 3,7% de los mayores de 24».
Además, dijo que «188 países impusieron cierres de escuelas en todo el país, lo que afecta a más de 1.500 millones de niños y jóvenes».
»Tanto en términos de salud mental como de educación, la crisis del Covid-19 fue una juvenil y sus repercusiones probablemente se extenderán por muchos años. Por lo tanto, tenemos la responsabilidad de actuar por estos jóvenes, que llevan el futuro del mundo en ellos», agregó.
Para ello, sostuvo Azoulay, «podemos contar con su enorme inventiva, porque muy a menudo los jóvenes son los primeros en inventar soluciones a los problemas que les preocupan» y la UNESCO lo hará en una conferencia internacional sobre el impacto de la pandemia en los jóvenes, organizada para septiembre.
»La idea es establecer un sistema global de subvenciones para financiar proyectos de investigación y acciones en el campo, que sean llevados a cabo por jóvenes», concluyó. (ANSA).














