Investigaciones recientes indican una relación negativa entre el uso habitual de herramientas de inteligencia artificial y la mejora de habilidades de pensamiento crítico, influenciada por un aumento en la descarga cognitiva.
Los estudios revelan, segùn un interesante articulo de Tu cerebro digital, que los grupos más jóvenes, de 17 a 25 años, son los que más dependen de estos sistemas y obtienen resultados más bajos en evaluaciones analíticas que las personas mayores.
Esta situación plantea dudas sobre los elementos estructurales detrás de la adopción generalizada de la inteligencia artificial. Aunque la facilidad y la eficacia justifican su atractivo inicial, el fenómeno también es una respuesta a las crecientes demandas productivas e informativas del entorno actual, donde la sobrecarga mental lleva a delegar procesos de reflexión complejos, a pesar de los costos cognitivos a largo plazo.
Ante este panorama, expertos recomiendan incluir actividades de metacognición y análisis crítico en la cotidianidad para evitar la asimilación pasiva de contenidos e información.















