Tatiana Farías tiene 16 años, es oriunda de Villa Soldati de la Ciudad de Buenos Aires y junto a sus compañeros de promoción -cadetes de 4° año del Liceo Naval “Almirante Guillermo Brown”- conocieron las bases y destinos Navales ubicados al sur de la provincia como parte integral de la educación secundaria que reciben.
PUERTO BELGRANO – “Mi hermano mayor fue el principal responsable de que yo ingresara al Liceo, decisión que tomé cuando estaba en séptimo grado”, introdujo Tatiana Farías. Él la convenció porque también fue alumno y hoy cursa la carrera de Oficial de Marina en la Escuela Naval Militar. Su hermano fue el primero y ella sigue sus pasos, ya que ningún otro familiar es militar o conoce sobre la vida de mar.
Tatiana Farías nació y se crió en Soldati; “mi casa queda bastante lejos del Liceo –unos 30 km– pero lo elijo todos los días por la relación que tengo con mis compañeros, con quienes hemos creado lazos muy fuertes y nos queremos mucho”, contó.
“El estudio y la carga horaria es ardua pero egresamos con una excelente base para seguir cualquier carrera universitaria que nos propongamos”, destacó. Los cadetes ingresan al Liceo, a las 7 de la mañana y la jornada termina a las 17.
Y este año, Tatiana tiene el distinción de llevar la Bandera; “es una gran responsabilidad ser la abanderada, en el Liceo se toma muy en cuenta y es de suma importancia, y para mí es un gran honor llevarla”, expresó.
Para Tatiana como para la mayoría de sus compañeros, fue la primera vez que visitó la Base Naval de Puerto Belgrano y la zona. “Quedé realmente sorprendida con el tamaño de la base, no creí que iba a ser tan grande y extensa. Me asombró la antigüedad de algunos edificios y su conservación. La parroquia es hermosa y de los lugares que visitamos, el que más me gustó fue (la Base Aeronaval) Espora”, apuntó. Todos los chicos coincidieron en describir la visita como un viaje de conocimiento hermoso y productivo.
UN VIAJE DE ESTUDIO
Los jóvenes liceanos llegaron el primero de julio a Puerto Belgrano y permanecieron durante ese fin de semana. La Base de Infantería de Marina Baterías y los museos históricos fueron los primeros destinos del contingente. La base alberga un conjunto de sitios de interés cultural que atestigua la construcción del Sistema de Defensa de Costa a fines del siglo XIX.
Por la tarde, los cadetes conocieron la Base Aeronaval Comandante Espora, donde recorrieron escuadrillas, hangares y el Museo de la Aviación Naval, destinado a conservar para las generaciones futuras la rica historia nacida en 1916.
Durante el día transitaron el transporte rápido multipropósito ARA “Hércules”, buque donde estuvieron alojados, y en el que presenciaron zafarranchos y otras actividades del quehacer de a bordo. La Escuela de Suboficiales de la Armada fue otro de los espacios en el que los liceanos disfrutaron su estadía entre almuerzos y cenas.
Hacia el fin de semana el viaje de estudio incluyó varios puntos: el Museo de la Base Naval Puerto Belgrano, la Parroquia Stella Maris, la Torre de Señales –el edificio más alto de la zona y primer asiento de la Comandancia Militar en 1901– y el Hospital Naval Puerto Belgrano, inaugurado a principios del siglo pasado.
Luego, el grupo visitó dos unidades de la Flota de Mar: el buque logístico ARA “Patagonia” y el transporte ARA “Bahía San Blas”. Conocieron sus puentes de comando y capacidades de embarco; recorrieron tanto las cubiertas exteriores como el interior de cámaras, camaretas y el sector de máquinas. Más tarde pasearon por la ciudad de Punta Alta, aledaña a la base naval, y por el centro y casco urbano de Bahía Blanca, a 30 kilómetros de Puerto Belgrano.
La visita es una actividad curricular complementaria. “El Liceo Naval consta de materias profesionales como instrucción marinera, clases de náutica y prácticas de navegación y embarco, que se complementan con otras actividades como este tipo de visitas, además de la educación tradicional de un estudio secundario”, explicó el Teniente de Navío Héctor García Sánchez, Jefe de Cuerpo y responsable del grupo junto a la Guardiamarina Luisina Rivera.
Este tipo de visitas son parte del aprendizaje integral de los alumnos que egresan con el título de Bachiller con orientación en Ciencias Naturales y como Oficiales Guardiamarinas de la Reserva Naval Argentina. Además, su conocimiento en marinería les permite estar en condiciones de rendir para obtener el título de patrón de yate a motor y/o embarcaciones a vela, en la Prefectura Naval Argentina.
“Los liceos navales no buscan que los egresados continúen la carrera naval o ser un paso previo de ella; por el contrario, buscan formar ciudadanos del ámbito civil con principios y valores navales”, destacó el Teniente García Sánchez. Por su parte, Tatiana Farías todavía no decide si continuará o no una carrera naval, “tengo un año para pensarlo todavía, estoy indecisa pero tampoco tengo otros gustos por ahora “, concluyó.














