La cepa Delta acecha en Europa

ROMA 18 JUN – La variante Delta, que nació en India, hace sentir su peso en Europa, mientras en el Reino Unido elevó la curva de la pandemia y la acercó a niveles pico y, en Moscú, su presencia fue reconocida en el 89% de los enfermos de Covid-19.

Muy probablemente la circulación de esta variante es también el origen de los números altos de la epidemia en España y Turquía, donde la curva no consigue doblarse.

En la vigilia del verano y de los viajes, la circulación de esta nueva variante del virus SARS-CoV-2 impone nuevas preguntas acerca de las estrategias para limitar su difusión.
Aparecida en India a fines de 2020, la variante Delta (rebautizada así por la OMS) tiene una mutación que la hace más agresiva y, al mismo tiempo, conserva la mutación que permitió a la variante Alfa convertirse en predominante.

Así, en poco más de seis meses alcanzó al menos 74 países, según datos de la OMS. En febrero hizo su aparición en el Reino Unido donde pronto fue dominante, y donde acelera la suba de los contagios. Los datos de la agencia británica para la salud pública, Public Health England (Phe), estiman en 76.000 los casos en la última semana, concentrados, sobre todo, en Inglaterra y Escocia, donde Delta es responsable del 99% de los casos.

Son todavía los datos provenientes del Reino Unido los que indican que Delta golpea, sobre todo, las franjas de edades más jóvenes. Una investigación del Imperial College de Londres indica que es 2,5 veces más difundida entre quienes tienen entre 5 y 49 años, respecto a los mayores de 50.

El Reino Unido es también el país con la mayor incidencia en Europa, con 75 casos semanales por cada 100.000 habitantes, según análisis del matemático Giovanni Sebastiani, del Instituto para las Aplicaciones del Cálculo “Mauro Picone”, perteneciente al

Consejo Nacional de las Investigaciones (CNR-IAC).
Esta situación compleja dio además origen a la ordenanza del ministro de Salud, Roberto Speranza, que desde el 21 de junio prevé una cuarentena de 5 días, con obligación de hisopado, para quien venga de Gran Bretaña. Serán, en cambio, solo sometidos a test los fanáticos esperados en el Italia el 20 de junio para el partido de fútbol entre Italia y Gales.

En la mayor parte de los países europeos todas las curvas de la incidencia están en baja o se aplanan en niveles muy bajos, y el Reino Unido y Rusia no son las únicas excepciones: merece atención España y Turquía, donde el decrecimiento de los casos es muy lento, y la incidencia es, respectivamente de 66 y 50 casos semanales por cada 100.000 habitantes.

Son hasta el momento 23 los países europeos en tener una incidencia mayor a la italiana, que es de 19 casos semanales por cada 100.000 habitantes.

Y son tres, en este punto, las cuestiones abiertas para conseguir frenar en Italia la circulación de esta variante, cuya entidad en nuestro país no es aún posible definir en un modo concreto en cuanto falta un secuenciamiento.

Un cambio de paso en esta dirección es el anuncio, por parte del Instituto Superior de Salud, de una red integrada para el secuenciamiento: un instrumento fundamental para controlar la circulación de las variantes.

El primer punto es la capacidad de las vacunas de proteger del Delta y los primeros datos parecen indicar una protección mayor luego de la segunda dosis, principalmente en lo que respecta a la reducción de las internaciones y los decesos, observa Giuseppe Arbia, docente de Estadística Económica de la Universidad Católica de Roma.

Pero si la variante Delta elude las vacunas, para el subsecretario de Salud, Pierpaolo Sileri, podría ser necesario un stop de los vuelos desde Gran Bretaña. En segundo lugar -señala el físico Parisi- será luego esencial, reanudar el rastreo y hacer un seguimiento. Y, finalmente, será necesario continuar evitando las aglomeraciones. (ANSA).