La votación registró 64 votos a favor y 29 en contra, y ahora la ley, que permitiría acceder a la muerte asistida en casos de enfermedades terminales o padecimientos insoportables, queda en manos del Senado.
En caso de ratificarse, Uruguay sería el tercer país en América Latina en permitir la eutanasia, junto con Colombia y Ecuador.
Tras más de 14 horas de debate, la Cámara de Diputados aprobó por 64 votos en 93 el proyecto de ley de “Muerte digna”, que regula la eutanasia en Uruguay.
Se trata de una discusión histórica, ya que el país podría convertirse en uno de los pocos en el mundo en permitir que una persona con una enfermedad grave e irreversible pueda solicitar asistencia médica para poner fin a su vida de forma legal y segura.
La iniciativa recibió el respaldo del Frente Amplio y de legisladores de varios partidos del oficialismo, mientras que #abildo Abierto e Identidad Soberana se pronunciaron en contra.
El diputado Luis Gallo, médico de profesión, defendió la propuesta señalando que es “un acto de amor” y que no busca extremos, sino un “equilibrio justo” que respete la libertad individual de decidir cómo y cuándo morir en casos de sufrimiento irreversible.
De convertirse en ley, Uruguay se sumaría a países como Bélgica, España, Canadá y Colombia, que ya legalizaron la eutanasia. El proyecto también apunta a derribar mitos, dejando claro que no se contrapone a los cuidados paliativos, sino que busca ampliar las opciones para los pacientes y evitar prolongar el dolor cuando no hay posibilidades de recuperación.
Fabricio Núñez, diputado nacionalista por Rocha, dijo que el Parlamento actuó colocando “por encima de todo siempre la decisión en libertad”.














