Japón volvió a batir un récord demográfico que confirma su condición de una de las sociedades más longevas del planeta. Según datos difundidos por el Gobierno japonés, y en un articulo oublicado en el medio digital Noticias Ambientales, la cantidad de personas centenarias alcanzó las 107.677, marcando un nuevo máximo histórico y superando por primera vez la barrera de los 100.000 habitantes con más de un siglo de vida.
Las cifras, actualizadas al 1 de septiembre de 2026 por el Ministerio de Sanidad, Trabajo y Bienestar, muestran que el número de centenarios aumentó en 7.914 personas respecto del año anterior. Además, se trata del 56º año consecutivo de crecimiento, una tendencia que evidencia el constante envejecimiento de la población nipona.
El indicador también refleja una elevada proporción de adultos mayores dentro de la estructura demográfica del país. Actualmente, Japón registra 87,51 personas centenarias por cada 100.000 habitantes, uno de los valores más altos a nivel internacional.
Las mujeres representan casi nueve de cada diez centenarios
Uno de los aspectos más destacados del informe es la marcada predominancia femenina entre quienes han alcanzado o superado los 100 años de edad.
De acuerdo con las estadísticas oficiales, alrededor del 88% de las personas centenarias son mujeres. En términos absolutos, el país contabiliza 94.298 mujeres mayores de 100 años frente a 13.379 hombres.
La diferencia responde a una tendencia observada desde hace décadas en numerosos países desarrollados, donde la expectativa de vida femenina suele superar a la masculina gracias a una combinación de factores biológicos, sanitarios y sociales.
Entre las personas más longevas del país se encuentran Fuyo Kishimoto, residente de Kioto y actualmente la mujer de mayor edad de Japón con 114 años, y Hikaru Kato, oriundo de la prefectura de Kumamoto, quien con 112 años se posiciona como el hombre más anciano del país.
Estos casos representan una realidad cada vez más frecuente en una sociedad donde el número de personas que supera el siglo de vida continúa aumentando año tras año.
La esperanza de vida japonesa sigue entre las más altas del mundo
Las cifras oficiales correspondientes a 2025 muestran que Japón mantiene niveles excepcionales de longevidad.
La esperanza de vida promedio alcanzó los 87,33 años para las mujeres y los 81,35 años para los hombres, valores que colocan al país asiático entre los líderes mundiales en materia de supervivencia y calidad de vida en edades avanzadas.
Especialistas atribuyen estos resultados a múltiples factores, entre ellos el acceso a sistemas de salud desarrollados, avances en tratamientos médicos, campañas de prevención, mejoras en la nutrición y una elevada cultura del cuidado personal.
Asimismo, la detección temprana de enfermedades y el uso creciente de tecnologías sanitarias han contribuido a prolongar la expectativa de vida de millones de ciudadanos durante las últimas décadas.
Shimane lidera el ranking de longevidad en Japón
Aunque Tokio concentra la mayor cantidad de personas centenarias en términos absolutos, las diferencias regionales muestran un panorama más complejo.
La prefectura de Shimane volvió a ubicarse en el primer lugar del país en proporción de habitantes centenarios, con 186,65 personas de 100 años o más por cada 100.000 habitantes. Se trata del decimocuarto año consecutivo en el que esta región encabeza la clasificación nacional.
En el extremo opuesto aparece Saitama, que registró la tasa más baja del país, con 51,27 centenarios por cada 100.000 habitantes.
Por su parte, Tokio continúa siendo la prefectura con el mayor volumen total de personas mayores de 100 años, alcanzando los 8.890 centenarios. Sin embargo, debido a su elevada población general, la proporción relativa resulta menor que en muchas zonas rurales y se sitúa en 62,4 personas centenarias por cada 100.000 habitantes.
Una transformación demográfica histórica
La evolución de estos registros permite dimensionar la magnitud del cambio demográfico experimentado por Japón en las últimas décadas.
Cuando el Gobierno comenzó a recopilar esta información en 1963, apenas existían 153 personas centenarias en todo el país. Con el paso de los años, el crecimiento fue acelerándose de manera sostenida.
La cifra superó el millar en 1981, alcanzó los 10.000 centenarios en 1998 y ahora, casi tres décadas después, logró sobrepasar el umbral de los 100.000 habitantes.
Para los expertos, este fenómeno es consecuencia directa de los avances en medicina, el desarrollo tecnológico aplicado a la salud, la mejora de las condiciones de vida y una atención cada vez más eficaz de las enfermedades asociadas al envejecimiento.
El récord alcanzado en 2026 no solo confirma el aumento de la longevidad en Japón, sino que también pone de relieve uno de los mayores desafíos que enfrentan las sociedades modernas: adaptar sus sistemas sanitarios, económicos y sociales a una población cada vez más longeva.















