Un gran explosión se produjo en los alrededores del aeropuerto de Kabul, confirmó el Pentágono.
Según varios sitios de información afganos, citados por Al Arabiya, el atentado de Kabul habría provocado al menos 11 muertos y muchos heridos.
Según dijo un funcionario estadounidense a la CNN, hay civiles afganos heridos en la explosión.
Al parecer se trata de un ataque suicida, seguido de un violento tiroteo, reportan testigos en el lugar.
El presidente estadounidense, Joe Biden, fue informado de la explosión y se lo está actualizando sobre los hechos por la cúpula de la seguridad nacional.
La explosión fue junto a una de las puertas de entrada del aeropuerto, la Abbey Gate, confirmó el vocero del Pentágono, John Kirby, en Twitter, y fue seguida de disparos.
«No está claro en este momento si hay muertos», tuiteó el vocero del Pentágono, John Kirby, a propósito de la explosión.
El autor del atentado se hizo estallar en una zona llamada «el canal», refirió el enviado de SkyNews al lugar, explicando que se trata de una zona apenas fuera del aeropuerto donde miles de personas esperan que sean examinados sus documentos. Allí operan sobre todo las tropas británicas.
Funcionarios de la Casa Blanca habían advertido hoy preocupaciones sobre la seguridad alrededor del aeropuerto internacional Hamid Karzai en Kabul, Afganistán, debido a «un flujo de amenazas muy específicas» de ISIS-K por ataques planificados contra multitudes fuera de la terminal aérea.
Estados Unidos cree que ISIS-K, que es un enemigo jurado de los talibanes, quiere crear un caos en el aeropuerto, según las fuentes.
La embajada de Estados Unidos en Kabul aconsejó a los ciudadanos estadounidenses que se encontraban en varias puertas del aeropuerto que «se fueran de inmediato», debido a «amenazas de seguridad fuera de las puertas».
El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, aseguró que todavía hay alrededor de 1.500 ciudadanos estadounidenses para ser evacuados en Afganistán.
Aseguró que, cuando comenzaron las operaciones de evacuación, había una población de hasta 6.000 ciudadanos estadounidenses en el país que querían salir.
Blinken dijo que Estados Unidos ha «evacuado al menos a 4.500 ciudadanos estadounidenses y probablemente más» desde el 14 de agosto. (ANSA).














