Alemania reforzó restricciones al introducir un «super green pass» sólo para quienes tengan dosis de refuerzos e Inglaterra envió militares para ayudar en los hospitales de Londres ante la falta de personal, en medio del
crecimiento imparable de casos de Covid-19 por la influencia de la variante Omicron.
Además, la nueva cepa disparó otro brote en India y el estado de emergencia en Japón.
Mientras, la Unión Europea alcanzó el objetivo de ocho de cada diez adultos completamente vacunados, pero la avalancha de Omicron continúa presionando para que se tomen medidas cada vez más estrictas en todo el mundo, donde los casos confirmados superaron el umbral de los 300 millones. La larga ola de infecciones navideñas está afectando a los sistemas de salud en la mitad de Europa.
Tanto que, por ejemplo en Londres, 200 soldados, entre médicos y auxiliares del ejército, fueron desplegados en algunos hospitales como una primera forma de ayuda ante las brechas de personal causadas por ausencias por enfermedad o aislamiento por contacto directo con personas infectadas con Covid.
En toda Inglaterra, hubo 82 384 ausencias del Servicio Nacional de Salud desde el 2 de enero, lo que representa el 60 % del personal en varias instalaciones.
Y si por tercer día consecutivo se registró un ligero descenso de contagios y muertes, con 178.250 nuevos casos y 221 fallecidos registrados, no cesó el aumento de las hospitalizaciones, que según el último boletín son casi 18.500.
En tanto, en Alemania se impulsó una versión más rígida del «super green pass», por lo que sólo aquellos con la tercera dosis podrán ingresar a bares, pubs y restaurantes sin un prueba negativa, de los que quedarán excluidos los no vacunados.
«Omicron no es el fin de la alerta para el sistema de salud.
Tendremos más contagios y debemos prepararnos», advirtió el canciller Olaf Scholz.
Además, al término de la reunión Estado-Regiones, anunció la eliminación de la cuarentena para los vacunados y curados que hayan tenido contacto con un positivo, mientras que para los demás la obligación de aislamiento bajará de 14 a 10 días.
«Todos los presidentes de los 16 estados dijeros quee están a favor» de la obligatoriedad de la vacunación, explicó Scholz de cara al primer debate parlamentario sobre la medida, previsto para finales de este mes, en el que deberá vencer la resistencia de muchos liberales.
Donde ya es ley, en Austria, la obligación prevista a partir del 1 de febrero corre el riesgo de posponerse por razones organizativas.
La empresa Elga, que gestiona las tarjetas sanitarias en el país, anunció que el registro de vacunas no estará listo antes de abril.
Además, denunció problemas en la inclusión en el registro nacional de exonerados y extranjeros sin número de seguridad social.
Mientras, el canciller Karl Nehammer dio positivo, aunque es asintomático, y trabajará desde su casa en cuarentena.
En Rumania, el segundo país menos vacunado de la UE (apenas el 40% de la población), los barbijos serán obligatorios incluso al aire libre a partir de mañana, después de que los casos diarios se hayan triplicado en la última semana.
Por otra parte, las restricciones también se intensificaron fuera de Europa.
India, que tuvo un récord de casos, impuso una obligación de cuarentena de siete días, en casa o en un hotel, para todos los viajeros de países extranjeros, y ya no sólo para los considerados de riesgo.
El gobierno de Japón, con los contagios en su punto álgido desde hace tres meses, se prepara para declarar un «casi estado de emergencia» en las prefecturas de Okinawa, Hiroshima y Yamaguchi, con el fin de establecer nuevas restricciones.
Y en Filipinas, sin embargo, el presidente Rodrigo Duterte ordenó el arresto de las personas que no estén completamente vacunadas y que salgan de casa «para detener la propagación del virus y protegerlas». (ANSA).














