Eugenio Casielles preocupado sobre los comercios en el Colegio de Corredores Inmobiliarios de CABA

El Diputado de la Ciudad de Buenos Aires, Eugenio Casielles, visitó el Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires, donde mantuvo una reunión con su Presidente, Armando Pepe.

El Diputado de la Ciudad Eugenio Casielles recorrió las instalaciones del Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires junto a su presidente y vicepresidente, Armando Pepe y Marta Liotto, respectivamente. Luego de la visita, mantuvieron una reunión en la cual se conversó acerca de la situación de crisis económica, el alto precio de los alquileres y la situación comercial e impositiva de la Ciudad. Sobre esto, Casielles comentó que “en la situación crítica en la que está la Ciudad, vinimos al Colegio porque el involucramiento de las inmobiliarias es fundamental a la hora de buscar potenciar la situación de los comercios”.

El legislador Casielles indicó que “hoy en día emprender con un comercio no es negocio para nadie. Los impuestos son impagables, el consumo es mínimo y desde la política parece no haber respuesta”. En línea con eso, el Diputado se puso en contacto con el Colegio de Corredores Inmobiliarios de CABA para interiorizarse acerca de la situación a la que enfrenta quien quiera alquilar un local para trabajar. El Diputado explicó que “con Armando y el Colegio ya estamos trabajando en conjunto para delinear propuestas y que alquilar un local comercial para empezar a vender sea atractivo y sostenible”.

La cuestión de las PYMES es una de las principales preocupaciones del Diputado, quien hace más de dos meses recorre diversos puntos de la Ciudad donde la inviabilidad de los negocios no para de cerrar las persianas. Para el legislador porteño, este no es el camino para el crecimiento, ya que la excesiva presión impositiva asfixia a quienes ya tienen un local y desincentiva las nuevas inversiones. Casielles concluyó manifestando que “una persiana cerrada, además de significar trabajos que desaparecen, implica pérdida para el dueño, para la inmobiliaria y recaudación cero para la Ciudad”.