En las selvas tropicales del sudeste asiático vive la Ahaetulla nasuta, también llamada serpiente liana verde, delgada y elegante.
Su cuerpo flexible se confunde con las ramas, pero sus ojos horizontales parecen juzgarte todo el tiempo con una calma desconcertante.
Aunque su expresión resulta intimidante, es totalmente inofensiva para los humanos; su veneno solo afecta a pequeños lagartos y ranas.
Los científicos explican que la forma de sus pupilas no busca asustar, sino brindarle una visión panorámica perfecta.
Gracias a esa mirada constante puede anticipar movimientos mínimos y evitar depredadores entre la vegetación densa donde pasa inadvertida.
Su aspecto severo es solo una ilusión: detrás de esa mirada se esconde una criatura tímida y cautelosa.
Un ejemplo de cómo la evolución puede dotar incluso a las especies más tranquilas de un rostro intimidante.















