La llegada a la edad adulta y, más adelante, la menopausia, marcan etapas de grandes cambios en el cuerpo femenino. Muchas mujeres notan que, aun sin modificar demasiado sus hábitos, empiezan a ganar peso. ¿Por qué sucede esto?
La doctora Daniela Hurtado Andrade, endocrinóloga de la Clínica Mayo en Jacksonville y especialista en obesidad femenina, tiene la respuesta: “Con el paso de los años, nuestro metabolismo se hace más lento. Eso significa que, para mantener el mismo peso, necesitamos menos calorías y más movimiento”.
Ella afirma que el envejecimiento no solo afecta al peso, también modifica la distribución de la grasa corporal. A partir de los 30 años comenzamos a perder masa muscular y, con la llegada de la menopausia, la caída de los niveles de estrógeno acelera este proceso y cambia la forma en que almacenamos grasa. © Fuente externa















