El periodismo está obstaculizado en más de 130 países

(ANSA) – PARIS, 21 APR – El periodismo, “la principal vacuna contra la desinformación”, es actualmente obstaculizado en más de 130 países, con la pandemia que condiciona negativamente el acceso a las noticias, advirtió Reportero Sin Fronteras (RSF) en su reporte anual.

El 73% de los 180 países evaluados por la ONG está caracterizado por situaciones consideradas “gravísimas”, “difíciles” o “problemáticas” para la profesión.

En tanto, en América Latina, la libertad de prensa revela un deterioro generalizado.

RSF presenta un mapa en el que los territorios pintados de negro, rojo o naranja permanecen estables respecto al año pasado y solo 12 países de 180, es decir, el 7%, contra el 8% del 2020, muestran una “buena situación”. Se trata de una zona blanca que “no había sido tan restringida desde 2013”. El informe muestra que en América Latina la situación de la prensa es delicada. Con algunas raras excepciones, el entorno laboral de los periodistas, que ya era hostil y complicado antes de la pandemia, se deterioró aún más.

La crisis del coronavirus, indica RSF, actuó “como un acelerador de la censura en América Latina” y creó “serias dificultades para acceder a información sobre la gestión de la epidemia por parte de los gobiernos de la región”.

Brasil, incluido en la zona roja del mapa -lo que indica que la situación de la prensa es grave- y “donde el presidente, Jair Bolsonaro, hizo de la burla a los periodistas su seña de identidad” , el acceso a las cifras oficiales sobre la pandemia “se volvió sumamente complejo por la falta de transparencia del gobierno, que intentó por todos los medios minimizar el alcance de la crisis y generó innumerables tensiones entre las autoridades y los medios de comunicación naciones”, indica el reporte.

Tras una caída de dos puestos el año pasado, Brasil desciende otras cuatro posiciones en 2021 y es el país más complicado de la región.

En una situación similar está El Salvador, que descendió 8 posiciones, y donde la policía llegó a “incautar material periodístico, se prohibió el acceso a espacios públicos y hubo falta de transparencia en el acceso a la información pública” sobre la propagación del coronavirus.

Además, se observaron “prácticas de obstrucción similares” en Guatemala, Ecuador, Nicaragua, Honduras y Venezuela. En este último, indica RSF, “quienes se atrevieron a cuestionar la respuesta oficial de las autoridades para combatir la pandemia fueron detenidos, acusados de practicar el ‘terrorismo de desinformación'”.

La desconfianza hacia la prensa en la región se alimenta desde los discursos políticos, según el reporte. Especialmente en Cuba y México, pero también en países como Perú y Argentina.

Las “campañas de intimidación y acoso en Internet a periodistas” proliferan en Colombia y el Chile y Haití hasta se practica “la violencia física” contra los periodistas.

En tanto, la pandemia parece haber exacerbado la represión en los países más “amordazados”, como Arabia Saudita o Siria y “provocó un enorme bloqueo de los accesos” a las fuentes periodísticas, “solo en parte justificado por las precauciones sanitarias”. El país más virtuoso es Noruega, que mantiene el primer puesto por quinto año consecutivo delante de Finlandia y Suecia, que regresó al tercer puesto en detrimento de Dinamarca.

El informe detalla que Alemania sale de la zona blanca “porque decenas de periodistas fueron atacados por manifestantes cercanos a movimientos extremistas y conspiradores durante las manifestaciones contra las restricciones anti-Covid”. Europa sigue siendo la región más segura, pero según RSF se multiplicaron las agresiones y los arrestos abusivos, especialmente en Francia, durante las manifestaciones contra el proyecto de ley “seguridad global”.

En Estados Unidos, la situación permanece “bastante buena” si bien “el último año del mandato de Donald Trump estuvo caracterizado por una cantidad récord de agresiones (casi 400) y arrestos de periodistas (130).

En la zona roja, además de Brasil, están Rusia, que tomó medidas para “limitar la cobertura” de las “manifestaciones de los seguidores de Alexei Navalny”.

Por último, si bien Africa sigue siendo el continente “más violento” para los periodistas, registró algunas mejoras en Burundí, Sierra Leona y Mali. (ANSA).