El enviado del papa Francisco, el cardenal polaco Konrad Krajewsk, que se vio involucrado en un tiroteo, está bien, luego de una experiencia peligrosísima en el frente de batalla de la región de Zaporiyia.
El cardenal Konrad Krajewski está en Ucrania en misión del Papa, por cuarta vez desde que comenzó la guerra.
Krajweski es el «brazo de la caridad» de Francisco, pues se ocupa personalmente de llevar ayuda a los necesitados, incluso arriesgando su vida, como sucedió en Ucrania.
Durante la pandemia del Covid-19 contrajo el virus y fue hospitalizado en el Policlínico Gemelli, mientras muchos lo recuerdan por haber vuelto a conectar la luz (con sus dotes técnicas también) en un edificio de Roma que había sido ocupado ilegalmente.
El Papa lo envió varias veces a Ucrania. En uno de esos viajes, llevó una ambulancia como regalo personalmente a Kiev.
El prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad también estuvo en Lviv y otros centros.
En la última misión, en marcha estos días, estuvo en Odssa, luego en Zaporiyia, con la intención de llegar a Jarkóv.
«Hoy es un día especial -dijo a los medios vaticanos- porque se cumplen nueve años desde que el Santo Padre me eligió como limosnero y desde que fui ordenado obispo».
De hecho, fue el 17 de septiembre de 2013 cuando recibió la consagración episcopal en una Misa celebrada en el Altar de la Cátedra de la Basílica Vaticana, en presencia del papa Francisco.
Y precisamente este 17 de septiembre, fortalecido por el mandato del Papa que lo envió a estar cerca y a prestar una ayuda concreta a las necesidades del pueblo que vive la guerra, junto a dos obispos, uno católico y otro Protestante, y acompañado de un militar, se acercó mucho a la línea del frente, donde se vio envuelto en un tiroteo.
Al final, todo salió bien y se entregó la ayuda, incluso los rosarios bendecidos por el Papa.
Se trató de un día particular el aniversario de su consagración episcopal. un día de guerra que el cardenal definió «sin piedad», por la cual «no hay lágrimas ni palabras».
Hoy reiteró a los medios vaticanos: «Sólo se puede orar y repetir: Jesús, en ti confío!». (ANSA).














