En el referéndum islandés sobre la reanudación de las negociaciones de adhesión a la Unión Europea, el «No» se impuso con el 52,8% de los votos, mientras que el «Sí» obtuvo el 47,2%.
Este es el resultado de la votación del sábado, según los resultados finales.
El «No» ganó en cuatro de las seis circunscripciones para las que se dispone de resultados finales, mientras que el «Sí» se impuso en los dos distritos de la capital, Reikiavik.
La participación electoral fue alta, con 225.031 votantes (82,5%).
El día después del referendo, los conservadores de la Unión Europea opinan que «el voto islandés debería impulsar a Bruselas a una reflexión».
La decisión del pueblo islandés de rechazar la reanudación de las negociaciones de adhesión a la Unión Europea debería invitar a la reflexión en Bruselas, señala el grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) en una nota.
«En un momento de creciente incertidumbre geopolítica, muchos esperaban que los argumentos a favor de una mayor integración con la Unión Europea cobraran más fuerza.
Sin embargo, los islandeses optaron por ni siquiera reabrir las negociaciones de adhesión», agregan los conservadores.
Según los copresidentes del grupo, Nicola Procaccini y Patryk Jaki (Polonia), el resultado no debe restarse importancia, ya que pone de manifiesto la necesidad de que la Unión Europea aborde las preocupaciones relativas a la soberanía nacional, la rendición de cuentas democrática y el principio de subsidiariedad.
Al comentar el resultado, el copresidente del grupo ECR, Nicola Procaccini, declara: «El pueblo islandés ha tomado una decisión soberana y democrática, y dicha decisión merece ser respetada plenamente.
En un momento en que el panorama de la seguridad internacional es mucho más incierto que hace diez años, muchos esperaban que aumentara el apoyo a la reapertura de las negociaciones de adhesión».
«Si un país europeo próspero, democrático y abierto al mundo no está convencido de que reanudar las negociaciones de adhesión a la UE sea el camino correcto, la Unión Europea debería plantearse cómo respetar mejor la soberanía y el principio de subsidiariedad, cómo ser más eficaz y competitiva, y cómo centrarse con mayor claridad en los ámbitos en los que la cooperación europea aporta un valor real. La Unión Europea debe reflexionar sobre ello», concluye Procaccini. © ANSA















