«La mayoría de las de las Unidades de Terapia Intensiva del país se encuentran con un altísimo nivel de ocupación. Los recursos físicos y tecnológicos como las camas con respiradores y monitores son cada vez más escasos», detalla.
Y remarca: «Los intensivistas, que ya éramos pocos antes de la pandemia, hoy nos encontramos al límite de nuestras fuerzas, raleados por la enfermedad, exhaustos por el trabajo continuo e intenso, atendiendo cada vez más pacientes».
«Ahora sentimos que no podemos más, que nos vamos quedando solos, que nos están dejando solos; encerrados en las Unidades de Terapias Intensivas con nuestros equipos de protección personal y con nuestros pacientes, solo alentándonos entre nosotros», sentencia la SATI en su escrito.
Asimismo, indica con dureza: «Observamos en las calles cada vez más gente que quiere disfrutar, que reclama sus derechos, la gente que se siente bien por ahora. ¿Qué pasará con ellos y sus familiares mañana? ¡Ojalá que no se transformen en uno de nuestros pacientes que, con fuerzas, trataremos de arrebatarle a la muerte».
«Solo le pedimos a la sociedad que reflexione, y que cumpla con tres simples pero importantes medidas: distanciamiento social, uso de tapabocas, lavado frecuente de manos, no aglomerarse, no hacer fiestas, ¡no desafiar al virus, porque el virus nos está ganando! Les suplicamos no salir si no es necesario», continúa.