“No tengo que andar explicando nada porque yo no vivo ni de impuestos ni de las ofrendas de la gente. A mí la religión nunca me dio un mango”, afirmó Dante Gebel en medio de la polémica.
El pastor y comunicador rechazó las críticas sobre su financiamiento y aseguró que su trabajo no depende ni del Estado ni de aportes religiosos, marcando distancia de cualquier sospecha sobre beneficios económicos ligados a la fe.














