Cien niños mueren por semana en Indonesia

Más de 100 niños a la semana murieron en promedio por el Covid-19 en Indonesia durante julio, la tasa más alta del mundo, y una muestra de que los menores afrontan grandes riesgos en la pandemia, contra la opinión contraria generalizada.

Lo informa el periódico The New York Times, que advierte que muchas de las víctimas eran menores de 5 años.

Estas muertes, según comentan los médicos, desafían la teoría de que los niños tienen un riesgo mínimo en la pandemia.

Sus muertes coinciden con la ola de contagios más grave registrada en el país desde el inicio de la crisis, que se alimenta principalmente de la variante Delta.

“Nuestras cifras son las más altas del mundo”, dijo el presidente de la Asociación de Pediatras de Indonesia, el doctor Aman Bhakti Pulungan.

Según algunos informes publicados por la asociación de pediatras, los niños representan hasta el 12,5% de los casos en el país.

Más de 800 menores de 18 años han muerto desde el inicio de la pandemia en Indonesia, dijo Aman, la mayoría de ellos en el último mes. El presidente de la Asociación de Pediatras también indicó que más de 150 niños murieron de Covid en la semana del 12 al 18 de julio, la mitad de los cuales eran menores de cinco años.

Indonesia, el cuarto país más poblado del mundo, superó a India y Brasil en el conteo diario de casos este mes, convirtiéndose en el nuevo epicentro de la pandemia, según Naciones Unidas.

Solo el viernes, el gobierno registró casi 50.000 infecciones y 1.566 muertes en todo el país.

En general, según recuentos de la Universidad Johns Hopkins, Indonesia ha registrado 3.166.505 casos de contagio, incluidas 83.279 muertes desde el inicio de la pandemia, pero los expertos aseguran que las cifras reales son mucho mayores a medida que la cantidad de tampones que se realizan en el país es limitado.

A la luz de la variante Delta, el presidente de Indonesia, Joko Widodo, extendió ayer, hasta el 2 de agosto, algunas medidas contra el Covid, incluidas las relacionadas con las reuniones.

Al mismo tiempo, sin embargo, ha flexibilizado otras, permitiendo, por ejemplo, que los mercados tradicionales vuelvan a abrir sus puertas, aunque respetando estrictos protocolos.

Las infecciones comenzaron a acelerarse en Indonesia a fines de mayo, después de las vacaciones de Eid Al-Fitr para marcar el final del mes de ayuno islámico, y pronto crecieron exponencialmente.

Según los expertos en salud, la crisis está siendo alimentada por la propagación de la variante Delta más infecciosa, identificada por primera vez en la India.

“Todos los días vemos esta variante Delta que acerca a Indonesia al borde de una catástrofe de Covid-19”, dijo Jan Gelfand, jefe de la delegación indonesia de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).

Los expertos han culpado al Gobierno por su lenta respuesta al no implementar confinamientos estrictos el año pasado después de que se informaron por primera vez los casos en el país, y su presunta falta de inversión en sistemas eficientes de prueba y rastreo.

No obstante, la máxima funcionaria de Naciones Unidas en Indonesia, Valerie Julliand, ha apuntado también a la “falta de solidaridad global”, además de a la lentitud en el proceso de vacunación. (ANSA).