El hijo del hombre más rico de China fue visto en Bangkok, Tailandia, disfrutando de un café de lujo mientras era alimentado por sus guardaespaldas personales dentro de un exclusivo establecimiento de Louis Vuitton.
Las imágenes rápidamente se volvieron virales, generando debate sobre los extremos del lujo y el estilo de vida de las grandes fortunas.
Mientras algunos lo ven como una simple excentricidad, otros cuestionan el contraste con la realidad de millones de personas en el mundo.
El momento no pasó desapercibido en redes sociales.















