Mauricio Macri sigue con preocupación los movimientos políticos de Patricia Bullrich y, especialmente, la estrategia de la senadora de comenzar a marcar diferencias con el gobierno de Javier Milei.
Según publicó La Política Online, el expresidente considera que Bullrich encontró un espacio para crecer entre sectores que históricamente acompañaron al PRO, respaldaron a Milei en el balotaje de 2023 y ahora comienzan a mostrar cierto desencanto con algunas formas y decisiones del oficialismo.
La situación genera inquietud porque el PRO quedó en una posición incómoda: acompañó al Gobierno en buena parte de sus principales decisiones, pero al mismo tiempo necesita recuperar identidad y volumen político propio.
“Cada vez que Patricia se diferencia del Gobierno nos deja como boludos a nosotros, que bancamos todo y nos comen nuestro espacio político”, habría reconocido Macri ante uno de sus diputados, según la publicación.
En el entorno del expresidente también existirían cuestionamientos sobre la estrategia utilizada para reconstruir territorialmente al PRO. Las críticas alcanzan al armado político encabezado por Fernando De Andreis y se profundizaron después de la reciente actividad de Macri en Jujuy, que habría tenido una convocatoria reducida.
Pero la mayor preocupación del exmandatario estaría puesta en el futuro. Macri considera que las dificultades políticas podrían terminar impactando sobre la marcha del Gobierno y, en ese escenario, Bullrich aparece como una dirigente con posibilidades de capitalizar parte del electorado desencantado.
En ese contexto habría pronunciado una frase que encendió las alarmas dentro del PRO: “Si a Milei le va mal, el reemplazo puede ser Patricia, que mide mucho más”.
Mientras Bullrich busca construir un perfil propio, Macri enfrenta así un desafío adicional: recuperar protagonismo para un PRO que intenta encontrar su lugar entre el acompañamiento al Gobierno y la necesidad de volver a presentarse ante sus antiguos votantes como una fuerza con identidad propia.














