El gobierno de Giorgia Meloni ordenó a todas las escuelas del país dejar de usar símbolos como el asterisco () y la schwa (ə).
Nada de “todes”, “amigs” ni “tuttə” en circulares, avisos ni páginas web oficiales.
La idea es mantener el italiano claro y tradicional: los sustantivos y adjetivos tienen género masculino o femenino, y el Ministerio considera que estos símbolos inventados confunden y complican la comunicación. Esta decisión sigue el consejo de la Accademia della Crusca, la máxima autoridad del idioma italiano desde hace siglos.
«El uso de signos gráficos no conformes, como el asterisco (*) y la schwa (ə), es contrario a las normas lingüísticas y compromete la claridad y uniformidad de la comunicación institucional»















