Nos pintan a la realeza con sedas, banquetes y perfumes caros… pero ignoran la Pesadilla Bacteriana que escondían en sus momentos más íntimos.
En la Edad Media, el papel higiénico no existía. Los nobles usaban una Cuerda de Cáñamo que colgaba del techo del retrete. Lo aterrador no era la textura, es que era Comunitaria. Esa misma soga pasaba por el Rey, los duques y la servidumbre sin lavarse jamás, convirtiendo el baño en una Ruleta Rusa de infecciones letales.
En Roma la situación era igual de oscura: Usaban una esponja compartida (Xylospongium) en baños públicos sin privacidad. Mientras Europa vivía entre la inmundicia, China ya utilizaba métodos sanitarios avanzados. La historia revela que Occidente no era tan civilizado; simplemente tenía mejores perfumes para tapar la podredumbre.















