ANSA) – CIUDAD DE MEXICO, 16 FEB – Una decena de migrantes de distintas nacionalidades se cosieron los labios e iniciaron una huelga de hambre en reclamo de visados humanitarios al gobierno de México para poder trasladarse a la frontera norte y poder ingresar a Estados Unidos.
Los manifestantes, entre los que figura una mujer, realizaron esta peculiar protesta frente a la sede del Instituto Nacional de Migración (INM), que ha estado en los últimos dos años totalmente atestada de extranjeros sin documentos que ingresaron al país ya sea en caravanas o en forma clandestina.
«Protestamos para que nos dejen llegar a Monterrey», al norte del país, y» luego cruzar, pero me dieron cita para tres o cuatro meses y yo no tengo dinero para quedarme esa cantidad de días», dijo Rafael Hernández, de Venezuela.
Como Rafael, miles de extranjeros se encuentran en Tapachula, la principal ciudad de la frontera sur de México, colindante con Guatemala, sin poder moverse para poder recibir acogida humanitaria de las autoridades mexicanas.
Centenares de ellos realizan desde una semana diversas protestas que alcanzaron su punto máximo cuando decidieron públicamente coserse con hilo y aguja, soportando el fuerte dolor, para llamar la atención del gobierno y de los medios informativos, en torno a sus exigencias.
«Llevamos 15 días durmiendo en el parque, con los niños, bajo el agua; nos han cerrado puertas de todos lados», señaló el guatemalteco Patricio Peralta, citado por el matutino La Jornada.
«Tenemos que hacer algo para que nos paren bola (atiendan).
Nos mandan como niños chiquitos, de un lado a otro, y uno haciendo cola aguantando hambre. ¿Dónde está la solución que nos están dando? Nosotros lo que queremos es solamente pasar, porque no somos ladrones», afirmó el venezolano David González.
Irineo Mujica, director de la organización Pueblos sin Fronteras, que respalda las protestas y acompaña las peticiones de los migrantes, dijo que los miles de indocumentados varados en Tapachula desde hace semanas o meses decidieron tomar medidas drásticas ante los oídos sordos del gobierno.
«Las autoridades migratorias realmente no responden, no están resolviendo las regularizaciones y no quieren dar visas humanitarias», expuso al indicar que las protestas han tenido por lo pronto como resultado que han frenado las redadas de agentes migratorios.
Los manifestantes que se cosieron los labios fueron cuatro venezolanos, dos nicaragUenses, un guatemalteco y un africano de un país no revelado, así como otro desconocido que se negó a dar su nombre.
Durante el año pasado, aumentaron tres veces las peticiones de asilo sobre todo de migrantes centroamericanos, a los que se suman ahora las de los venezolanos, cubanos y haitianos.
La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) registró hasta diciembre del año pasado unas 123.187 solicitudes de asilo, contra 41.230 solicitudes del año pasado.
El canciller, Marcelo Ebrard, atribuyó la demora en otorgar acogida por motivos humanitarios a quienes lo solicitan a la falta de recursos para atender el «boom» de solicitudes y prometió acelerar este proceso.
«La autorización se da relativamente rápido, pero lo que está pidiendo la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) es que se le apoye para acelerar la gestión ante este aumento enorme, por el cual necesita más presupuesto y más personal», señaló.
México sigue siendo la segunda tierra prometida (la primera es Estados Unidos) para los migrantes que huyen de la inestabilidad política y el hambre, la violencia de las pandillas o de los regímenes autoritarios en Centroamérica y el Caribe.
Sin embargo, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ha asumido una actitud de respaldo a la política de contención de la administración de su homólogo estadounidense Joe Biden, que desde su asunción el 20 de enero de 2021, fue recibido con una avalancha incontenible de migrantes tocando las puertas de su país.
De hecho, organizaciones de defensa de los derechos humanos y la oposición reprochan a López Obrador el despliegue de más de 20.000 elementos de la Guardia Nacional en la frontera norte para contener a las personas sin documentos. (ANSA).















