(ANSA) – PEKIN, 10 GEN – Las autoridades de Tianjin concluyeron hoy las pruebas masivas de Covid-19 para sus 14 millones de habitantes en un tiempo récord de 48 horas después del brote que surgió durante el fin de semana y existen resquemores en las autoridades chinas ante la cercanía de los Juegos Olímpicos de invierno de Pekín.
Con los dos primeros casos en China de la variante Omicron transmitidos localmente, se estableció una cuarentena para 76 mil personas, en una política drástica de «tolerancia cero», según reportan los medios de prensa de Tianjin, en el norte de país y a unos pocos kilómetros dela capital .
Pese a la cancelación de vuelos y conexiones de autobuses, la ciudad portuaria no está sujeta a un bloqueo total que confine a todos los residentes a sus hogares, como se decidió el mes pasado para Xi’an, la capital de Shaanxi, provocando airadas protestas por la escasez de alimentos y bloqueos incluso para acceder a una atención médica segura.
Es que un bloqueo total de Tianjin sería políticamente costoso y económicamente perjudicial. La ciudad, de hecho, es un puerto y un centro económico importante, mientras que un bloqueo completo antes de las celebraciones del Año Nuevo Lunar podría generar resentimiento entre los residentes.
Las noticias de los casos y las restricciones de viaje ya provocaron desbordes en las compras durante el fin de semana, y los residentes acopiaron frenéticamente comestibles y otros suministros críticos de los supermercados.
La variante Omicron es el último desafío a la política de «tolerancia cero» contra el Covid, adoptada por las autoridades de Pekín, que durante meses han estado tratando de mantener el nuevo coronavirus fuera de las fronteras aplicando pruebas masivas y una larga cuarentena para las llegadas internacionales. .
Tianjin fue la primera ciudad de China en detectar un caso importado de Omicron en un viajero asintomático que llegó del extranjero el 13 de diciembre.
Desde entonces, las ciudades sureñas de Guangzhou, Shenzhen, Changsha y la provincia oriental de Zhejiang han confirmado escasos casos de la nueva cepa, también importados.
Sin embargo, se esperaba el brote de Tianjin hasta cierto punto, ya que es prácticamente imposible que los controles fronterizos sean impermeables. En comparación con la variante Delta, Omicron es un desafío aún mayor, ya que se propaga más rápido y es más difícil de detectar debido a su menor carga viral.
En este contexto, los funcionarios chinos están en alerta máxima pocas semanas antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno en Pekín, que comenzarán el 4 de febrero.
El Centro de Pekín para el Control y la Prevención de Enfermedades aconsejó a los residentes de la capital que no visiten Tianjin y a los de este último que eviten viajar a la capital, pidiendo a los viajeros entre las dos ciudades que trabajen desde casa. Desde ayer por la noche, los billetes de tren entre las dos ciudades ya no estaban disponibles para su compra online.
El Centro también ordenó a las personas que llegaron a Pekín desde Tianjin desde el 23 de diciembre que se presenten en comunidades residenciales, ante sus empleadores u hoteles para el control de la salud y las pruebas de Covid-19. Sin embargo, para quienes llegan de áreas de alto riesgo de Tianjin, la disposición es la del autoaislamiento.
Pekín y Tianjin están estrechamente conectados, a unos 150 kilómetros de distancia. Según el Global Times, alrededor de 100.000 personas se mueven regularmente entre las dos ciudades todos los días con fines comerciales, según los datos de 2020.
La ciudad portuaria informó al menos 40 casos positivos durante el fin de semana, incluidos 24 niños, aunque las autoridades de salud deben confirmar si todos estaban infectados con Omicron.
Hasta ahora, 29 comunidades residenciales se encuentran bajo estricto aislamiento y se les ha ordenado a los residentes que no abandonen la ciudad a menos que sea estrictamente necesario y después de una prueba de Covid negativa realizada dentro de las 48 horas.
Li Hongzhong, el jefe del Partido Comunista de Tianjin, prometió tomar «medidas decisivas» para «todos los esfuerzos posibles para bloquear los canales de transmisión» y fortalecer el papel de Tianjin como un «foso» para proteger la capital.
Se ha ordenado a las organizaciones gubernamentales y del partido, las empresas estatales y las instituciones públicas que tomen la iniciativa para mantener a sus empleados sin salir de Tianjin, mientras que se han establecido puestos de control en el aeropuerto, las carreteras, las estaciones de tren y los puertos.
También permanecen cerrados guarderías y centros de formación profesional, mientras que las universidades y colegios han dejado vacíos sus campus.
China registró 157 nuevos casos de Covid-19 el domingo, incluyendo 97 de transmisión nacional y 60 importados, según el reporte oficial. (ANSA).















