México cierra la puerta cada vez más a los ciudadanos del sur de América Latina que ingresaban al país como turistas hasta hace poco en forma libre, luego que agregó a los venezolanos a la lista de personas a las que permitía la entrada franca, como los ecuatorianos y brasileños.
Las autoridades señalaron que la medida contra los venezolanos se debe a que ha crecido más de 1000% el número de quienes ingresan a territorio mexicano para llegar a Estados Unidos.
El ministerio de Gobernación publicó el pasado viernes en el portal de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer) el proyecto para imponer el requisito de visa a los venezolanos, vigente por tiempo indefinido.
En agosto de 2021, se acordó también imponer a los viajeros procedentes de Ecuador una medida similar desde marzo del 2022 y a los de Brasil a partir del 11 del presente mes.
Entre enero y octubre de 2021, unos 2.228 venezolanos fueron detenidos y llevados a estaciones del Instituto Nacional de Migración, la cifra más alta para cualquier país fuera de América Central y el Caribe, de acuerdo con cifras oficiales.
En cuanto a los ciudadanos de Brasil, que gozaban de libre tránsito por México desde 2004, la decisión fue adoptada luego que se detectaron más de 38.000 brasileños que trataron de cruzar ilegalmente hacia Estados Unidos entre abril y agosto último.
El perfil de los brasileños «no se ajusta al del visitante o turista genuino y presentan inconsistencias» en sus documentos, señalaron las autoridades migratorias.
Respecto a los ciudadanos de Ecuador, el gobierno de México adoptó la medida unos días antes de la llegada del presidente de ese país, Guillermo Laso, del 23 al 26 de agosto pasado.
La exención del permiso para los ecuatorianos no era tan antigua como el caso de los brasileños, y databa de 2018.
El gobierno mexicano justificó esta decisión al señalar que «en fechas recientes se ha registrado un incremento sustancial de ecuatorianos que ingresan al territorio nacional al amparo del instrumento señalado, con finalidad distinta a la permitida por la condición de estancia de visitante sin permiso para realizar actividades remuneradas».
Se han detectado «redes de organizaciones criminales dedicadas al tráfico ilícito» de ecuatorianos que hacían uso de este documento para lucrar con la intención de emigrar de manera irregular usando a México como país de tránsito, argumentó la Cancillería.
El ministerio de Relaciones Exteriores señaló que la medida busca «salvaguardar la integridad y la vida de las personas migrantes, así como coadyuvar al combate de las redes de traficantes de personas».
Aunque las medidas restrictivas contra ciudadanos latinoamericanos que gozaban de paso franco al país son consideradas temporales, no está definido cuándo dejarían de aplicarse.
Con la llegada del presidente estadounidense, Joe Biden, en enero pasado, quien relevó al republicano Donald Trump, se disparó el flujo de personas sin papeles, en su mayoría centroamericanos, haitianos, cubanos y venezolanos, que viajan a través de México hacia Estados Unidos.
Unos 190.000 migrantes han sido detenidos por autoridades mexicanas entre enero y septiembre, lo que triplica la cifra del año precedente, de los cuales 74.300 fueron deportados.
Las medidas que limitan la entrada de los ecuatorianos, brasileños y venezolanos obedecerían a fuertes presiones del gobierno de Biden, que enfrenta cada vez más problemas para lidiar con el alud de solicitudes de asilo en su territorio, de acuerdo con defensores de derechos humanos.
De hecho, organizaciones civiles acusan al gobierno mexicano de hacer «el trabajo sucio de Washington» con una política de contención cada vez más cuestionada que incluye el despliegue de unos 25.000 elementos de la Guardia Nacional en la frontera sur para frenar el tránsito de personas sin documentos. (ANSA).














