Había intentado re-comprarlo a un coleccionista pagando tres veces el valor original y al final le había negado su autoría para que nadie pudiera seguir vendiéndolo, la extraña parábola de una obra de Lucien Freud que ahora quedó confirmada como suya.
Después de 25 años, se le atribuyó a Lucien Freud -el nieto del padre del psicoanálisis Sigmund Freud- la obra «Desnudo masculino de pie», una pintura que, según algunos, es incluso un autorretrato que el artista quiso ocultar por vergüenza.
La historia, contada hoy por el periódico The Guardian, se remonta a finales de la década de 1990. Después de haber comprado la obra en una subasta, un coleccionista suizo recibió una llamada telefónica de Freud pidiéndole que le venda el cuadro nuevamente.
Los dos no se conocían, el coleccionista se negó cortésmente porque le gustó mucho el cuadro.
Tres días después recibió otra llamada del maestro británico, esta vez, «furioso». Freud le ofreció el doble y luego el triple de la cantidad pagada por ese retrato.
Pero, el comprador continuó negándose, despertando el enfado del artista que en ese momento, según el receptor de las tozudas ofertas, «se volvió agresivo, comenzó a usar palabrotas» y al final anunció que negará para siempre la paternidad de la obra para volverla inservible.
Y así fue, incluso después de la muerte de Freud en 2011, su fundación nunca atribuyó la obra al pintor.
Ahora, gracias a años de investigación y tres estudios independientes, «Standing Male Nude» («Desnudo masculino de pie»), un óleo sobre lienzo incompleto de 43 cm x 65 cm, se ha atribuido oficialmente a Freud.
No solo eso, también se piensa que el cuadro puede ser un autorretrato que el maestro británico quiso ocultar por vergüenza. De hecho, aunque apenas se ve, el rostro del hombre desnudo se parece al del pintor.
Según el investigador privado Thierry Navarro, amigo del coleccionista que compró el cuadro en 1997, la obra estaba ubicada en un departamento en Ginebra donde vivió Francis Bacon durante un período y que Freud frecuentó durante el período en el que los dos grandes artistas tuvieron una relación.
Navarro habló con un representante de la comunidad gay que había estado en el apartamento en ese momento y contó que la obra estaba en la entrada junto con otro cuadro.
«Es probable que el pintor se sintiera tan incómodo que hubiera preferido destruir la obra que verla en el mercado», deslizó.
No está claro cuánto vale el trabajo hoy. En 2015, una de las obras maestras de Freud, la representación desnuda de tamaño natural de su musa Sue Tilley (conocida como «Fat Sue») se vendió por más de 40 millones de euros.
Lucian Freud, quien murió en Londres el 20 de julio de 2011, fue un pintor y grabador británico, considerado como uno de los artistas figurativos más importantes del arte contemporáneo.
Después de haberse iniciado en el surrealismo en su juventud, se convirtió tras la Segunda Guerra Mundial en uno de los principales representantes de la pintura figurativa inglesa.
Especializado en retratos, estos suelen excluir la expresión de sentimientos y los personajes representados aparecen bajo una fuerte luz, y con una carnalidad muy perceptible en el caso de los desnudos, según describen los especialistas.
Sus padres fueron el arquitecto Ernst Ludwig Freud (1892-1970) y Lucie (conocida como Lux) Brasch (1896-1989).
Era nieto de Sigmund Freud. (ANSA).















