(ANSA) – BRASILIA, 15 LUG – El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, amaneció ayer internado en un hospital de San Pablo, adonde llegó ayer a la noche con una obstrucción intestinal, por la cual deberá permanecer hospitalizado durante algunos días, pero por lo pronto no será sometido a una cirugía.
El cirujano Antonio Luiz Macedo divulgó una nota en la noche del miércoles en el Hospital Vila Nova Star, donde consignó que el mandatario será sometido a un tratamiento «conservador», lo cual excluye la cirugía en lo inmediato.
«Luego de evaluaciones clínicas, de laboratorio y de imagen, el Presidente permanecerá internado inicialmente en tratamiento clínico conservador», señala la nota de Macedo.
El paciente, de 66 años, recibe medicamentos e hidratación y está previsto que este jueves se le realicen nuevos exámenes.
El cirujano Macedo atiende a Bolsonaro desde setiembre de 2018, cuando el entonces candidato presidencial fue operado de urgencia tras ser herido en el intestino debido a una puñalada que recibió durante un acto de la campaña electoral hacia los comicios de octubre de aquel año.
Se espera que en la mañana de este jueves sea divulgado un nuevo parte en el hospital de la zona sur de San Pablo donde fue montado un esquema de seguridad y había varios reporteros de guardia.
Con fuertes dolores abdominales e hipo, Bolsonaro fue ingresado a las 5 horas (8 GMT) del miércoles en el Hospital de las Fuerzas Armadas de Brasilia, pero debido a su estado de salud se decidió trasladarlo a San Pablo, a donde arribó en la noche de ayer a bordo de un avión de la Aeronáutica. El senador Flavio Bolsonaro, hijo del presidente, declaró que en los últimos días su padre «tenía mucho hipo y no lograba dormir».
Al llegar al hospital de San Pablo el mandatario «fue a una unidad de tratamientos intensivos para permanecer en observación, llegó a ser entubado para evitar que aspirase el líquido que viene del estómago», declaró el senador Bolsonaro en la noche del miércoles. (ANSA).















