(ANSA) – SANTIAGO DEL CHILE, 06 AGO – El comercio internacional de América Latina y el Caribe tendrá una pronunciada caída de 23% en 2020, más de la anotada durante la crisis financiera subprime -cuando disminuyó 21%- como consecuencia de los efectos económicos derivados de la pandemia de Covid-19..
Así lo informa un nuevo informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), presentado hoy en Santiago por su secretaria ejecutiva, Alicia Bárcena.
La alta funcionaria de naciones Unidas subrayó que la caída se da en un contexto global de un retroceso del comercio mundial de 17% en volumen entre enero y mayo de 2020, pero subrayó que esta región es la más afectada por esta coyuntura, marcada principalmente por la contracción en los envíos de manufacturas, minería y combustibles.
El turismo, con una caída de 50%, arrastra a las exportaciones de servicios, especialmente del Caribe, mientras que el comercio intrarregional mostrará también una fuerte contracción de -23,9%, especialmente de manufacturas. Todo esto resultará en una pérdida de capacidades industriales y una reprimarización de la canasta exportadora de la región, advirtió el informe.
«Con pragmatismo, debemos rescatar la visión de un mercado latinoamericano integrado. Además, la región debe reducir costos mediante una logística eficiente, fluida y segura», alertó Bárcena.
Según el documento de la CEPAL, el valor de las exportaciones e importaciones de bienes de la región se redujo un 17% entre enero y mayo de 2020 en comparación con el mismo período de 2019.
Ambos flujos se desplomaron hacia el final del período de cinco meses en 2020, con una caída interanual del 37% solo en mayo.
En los primeros cinco meses del presente año se registraron fuertes caídas en el valor de los envíos de América Latina y el Caribe a Estados Unidos (-22,2%), la Unión Europea (-14,3%) y la propia región (-23,9%), que conjuntamente absorbieron el 69% de sus exportaciones totales de bienes en 2019.
Por el contrario, los envíos a Asia han mostrado una mayor resiliencia. En particular, las exportaciones a China cayeron menos de 2% entre enero y mayo, y se recuperaron en abril y mayo, consistente con la gradual reapertura de su economía, lo que constituye un signo positivo, especialmente para los países sudamericanos exportadores de materias primas.
Para el año 2020, se prevé que la mayor contracción de las exportaciones regionales se registraría en las destinadas a Estados Unidos (-32%) y a la propia región (-28%), en tanto que los envíos a China caerían solo -4%.
Consultada por ANSA por el impacto de las elecciones de Estados Unidos de noviembre en el resultado del comercio regional, la secretaria ejecutiva expresó que «más allá del resultado de las elecciones, lo preocupante es la caída de la actividad económica en Estados Unidos».
«Yo creo que ése es el tena de fondo, es una caída que llega al 33% en términos anualizados y esto impacta muy fuertemente a la demanda de las exportaciones de la región, principalmente México y Centroamérica, esto es lo que más preocupa, porque la mayor caídas de nuestras exportaciones son aquellas que van a Estados Unidos», abundó.
Por rubro, la mayor caída de los envíos entre enero y mayo en comparación con igual período de 2019 fue anotada por la minería y el petróleo (-25,8%), seguido por las manufacturas (-18,5%). En cambio, el sector de productos agrícolas y agropecuarios marcó una leve alza de 0,9%. Ello refleja la menor sensibilidad de la demanda de alimentos a la contracción de la actividad económica, al tratarse de bienes esenciales, indica el reporte.
Requerida por ANSA si el alza de los embarques agrícolas puede compensar el descenso de los otros sectores, Alicia Bárcena respondió que «es muy difícil, porque las manufacturas en la región pesan 65% y la agricultura, 13%. Entones, es difícil compensar las caídas que de las manufacturas son de casi el 40% y no se compensa totalmente».
«Solamente en países como Costa Rica, Guatemala, Honduras y Nicaragua, la agricultura puede compensar las caídas de las manufacturas y en alguna medida podría ser válido para Uruguay, Paraguay pero no para el resto de la región», añadió.
Precisó que «la agricultura y la agroindustria tienen mejor desempeño, hay que destacarlo», pero no solo se trata de compensar sino que hay que ver «cuánto está encadenado esto a las pequeñas y medianas empresas». (ANSA).














