El número de personas evacuadas a causa de las inundaciones en Emilia-Romaña, rica región del centro-norte de Italia, se eleva a más de 15.000. De este total, al menos 8.000 encontraron alojamiento en hoteles o estructuras establecidas por los gobiernos de las ciudades.
Los demás encontraron refugio en casas de amigos o familiares. En la provincia de Ravena, los residentes sufren escasez de alimentos y agua potable. Hasta el momento, las inundaciones han dejado al menos 14 muertos en Emilia-Romaña, que permanece en alerta roja.
El cuerpo de un anciano de más de 70 años fue encontrado por la policía en la ciudad de Faenza, en la provincia de Ravena, una de las zonas más golpeadas por la ola de mal tiempo.
Aunque el agua está retrocediendo lentamente en muchas áreas, Emilia-Romaña permanece en alerta roja porque que el riesgo de deslizamientos de tierra sigue siendo alto.
Más de 10.000 personas están sin hogar y alrededor de 27.000 residentes siguen sin electricidad. Según el gobernador de la región, Stefano Bonaccini, los daños causados por las lluvias y las inundaciones ascienden a «algunos miles de millones de euros».
El gobierno de la premier Giorgia Meloni convocó una reunión para el próximo martes, cuando se debe declarar el estado de calamidad en Emilia-Romaña.
Los expertos culpan a la crisis climática por la tragedia en la región, donde algunas provincias registraron la mitad de las precipitaciones previstas para todo el año en apenas 36 horas.
Además, todos los ríos de Emilia-Romaña se desbordaron debido a las tormentas. (ANSA).














