La crisis energética de Cuba ya no afecta solo a los residentes en sus hogares, sino también a los turistas extranjeros, quienes, en plena temporada alta, se ven obligados a cambiar de hotel debido a la escasez de combustible.
Lo reporta la cadena de televisión canadiense CTV News, entre otros medios.
Según testimonios de canadienses que veranean en la isla caribeña, varias decenas de visitantes del balneario de Cayo Coco están siendo «concentrados» en una sola instalación turística para ahorrar energía.
Fuentes del sector también confirmaron que las autoridades ya han comenzado a cerrar hoteles y a reubicar a turistas internacionales, especialmente en Varadero y los cayos del norte del país.
Esto ocurre después de que el gobierno cubano reconociera públicamente que estaba implementando una estrategia de «compactación» del turismo.
El viceprimer ministro de Cuba, Oscar Pérez Oliva, aseguró que el Gobierno garantizará los principales servicios sociales y priorizará la producción agroalimentaria para «enfrentar el incremento de la hostilidad de Estados Unidos».
El combustible disponible» es y será utilizado para la protección de los servicios esenciales de la población y las actividades económicas imprescindibles», aseveró Pérez Oliva, y explicó que la generación de electricidad se sostiene con producción nacional de crudo, gas y fuentes renovables.
En tanto, el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez, afirmó que se limitará el uso de combustibles en los transportes y traslados y que «se priorizarán las operaciones portuarias o aéreas para garantizar el arribo de alimentos, combustibles e insumos médicos, además de las exportaciones».
También, especificó que se mantendrán los vuelos nacionales e internacionales «de acuerdo con la disponibilidad de las aerolíneas».
Las limitaciones por escasez de combustible golpean también al transporte marítimo entre Batabanó (sur occidental) y Nueva Gerona (Isla de la Juventud), pues solo habrá servicios de embarcaciones disponibles los martes y sábados.
Asimimso, Rodríguez adelantó que se está proyectado suspender las listas de espera, reducir la cantidad de destinos de la empresa Ómnibus Nacionales, mantener las salidas diarias desde La Habana hacia las capitales de provincia y, en días alternos, hasta Baracoa (Guantánamo, oriente cubano).
Respecto al transporte público en La Habana, notificó que todavía no está definido cómo serán organizadas las rutas limitadas, pero se implementará un sistema para trasladar a los médicos. © ANSA














