Beto Casella fue el invitado de Luis Ventura en Secretos Verdaderos y, en una charla extensa y sin filtros, comenzó refiriéndose al conflicto con Tamara Pettinato, al que definió como uno de los episodios más difíciles de su trayectoria. “Tamara fue desagradecida conmigo”, aseguró. También recordó el fuerte impacto que tuvo en lo personal: “No me acuerdo de un momento con más estrés, hasta me dio miedo que influya en mi salud”.
Según su versión, “a ella nunca se la echó. Renuncia, se da por despedida y jamás se despidió de nosotros”. Además, cuestionó la postura del canal en ese momento: “El canal me dejó solo a la hora de las decisiones y a los tres meses la recontrata”. Y fue tajante: “A mí, Tamara Pettinato, me significó una de las malasangres más grandes de mi carrera. El quilombo lo trajo ella”.
En el mano a mano con Ventura, Casella también habló de Viviana Canosa: “Canosa tiene una patología rara, pero cuando se enciende la luz, no perdona ni a la madre”. Aseguró haber sido “víctima” de sus declaraciones y explicó que el conflicto escaló cuando decidieron esperar pruebas antes de opinar sobre una denuncia. “Me daba cuenta que era ganada por el número y hoy tiene 14 cartas documento”, afirmó, y agregó que en los últimos años estuvo “muy cerca del poder”.
Sobre Jorge Rial, reconoció su capacidad para ubicarse en escenarios de alto voltaje político: “Hay que reconocerle cierto histrionismo para ubicarse en un lugar político picante. Rial se supo acomodar”. También deslizó que “algunos dicen que se puso el pañuelo verde un poco tarde”.
En el ping pong final dejó varias definiciones personales. Confesó que le rompió a Susana Giménez una silla Luis XV que “valía como 2 millones verdes”, recordó a Jorge Lanata como “un gran referente”, aseguró que por Mirtha Legrand siente “devoción” y definió a Moria Casán como “otra extraterrestre”, destacando su capacidad para crear y sostener su propia marca.
En el plano político, señaló que la primera etapa de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner era un modelo que le gustaba, aunque sostuvo que hoy “todo el kirchnerismo está escondido”.















