(AICA) Las imágenes peregrinas de Nuestra Señora de Luján y del Negrito Manuel llegaron a San Fernando del Valle de Catamarca en el marco de la «Peregrinación y Misión por la Unidad de la Argentina», iniciativa que recorre el país con el lema «Por la paz y la unidad de la Argentina», como preparación para los cuatrocientos años del milagro de la Virgen de Luján.
Tras una jornada misionera en las inmediaciones de la Maternidad Provincial, los peregrinos se dirigieron al santuario de Nuestra Señora del Valle y catedral basílica, donde participaron de la Eucaristía presidida por el obispo de Catamarca, monseñor Luis Urbanc, y concelebrada por el presbítero Franco Punturo, de la diócesis de Merlo-Moreno, integrante de la peregrinación.
En su homilía, el obispo reflexionó sobre las parábolas del Reino y recordó que, mientras dura la peregrinación terrena, todos están llamados a optar por el bien y a vivir en comunión con Dios.
«La Virgen María siempre hizo la voluntad de Dios. Ella es nuestro modelo y nuestra protectora. La tarea que tenemos es hacer presente el Reino de Dios en el mundo», afirmó.
Un llamado a ser discípulos misioneros
Monseñor Urbanc destacó que todos los bautizados están llamados a anunciar el Evangelio y a llevar esperanza allí donde habitan.
«Dios nos constituyó en discípulos misioneros. Tenemos que ser coherentes y seguir el ejemplo de María para ser constructores del Reino de Dios», expresó.
Asimismo, se dirigió a los peregrinos para agradecerles el testimonio que brindan al recorrer las provincias argentinas con la imagen de la Virgen.
«Nuestros hermanos que han venido peregrinando van motivando a otros. Ese es el ejemplo que debemos vivir durante toda nuestra vida», señaló.
Al concluir la celebración, el obispo impartió una bendición especial a los peregrinos e invitó a todos a encomendarse a la Virgen y a seguir el ejemplo del Negrito Manuel, custodio de la imagen de Nuestra Señora de Luján.
Este viernes 31 de julio las imágenes permanecen por la mañana en la peatonal Rivadavia y la Terminal de Ómnibus de la capital catamarqueña. Por la tarde, los peregrinos caminarán desde la catedral basílica hasta el santuario de la Gruta de la Virgen del Valle, donde se celebrará la misa.















