Estados Unidos pidió a Italia que se adhiera como miembro fundador a la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por sus siglas en inglés) prevista para Gaza, un componente clave del esquema de seguridad y reconstrucción impulsado por el presidente Donald Trump para el enclave palestino.
Lo informaron medios locales, citando fuentes al tanto de las conversaciones.
De acuerdo con esas fuentes, la propuesta fue presentada esta semana a la primera ministra Giorgia Meloni y al Ministerio de Exteriores (Farnesina).
La decisión, añadieron, aún no fue tomada y queda en manos de la jefa de Gobierno.
Según el planteo, Italia no aportaría tropas.
El pedido se centraría en un compromiso para entrenar a una futura fuerza policial de Gaza y en contribuir desde su influencia política y su red de interlocución con países árabes, Israel y los palestinos, siempre según Bloomberg.
Hasta el momento, desde Roma evitaron confirmar la información: el despacho de Meloni rechazó hacer comentarios, mientras que la Farnesina no respondió a las consultas periodísticas, indicó la agencia estadounidense.
En Washington, la portavoz de la Casa Blanca Taylor Rogers tampoco precisó si se extendió una invitación formal a Italia.
«Los anuncios sobre la ISF llegarán pronto», se limitó a decir.
Un funcionario estadounidense, en paralelo, sostuvo que varios países manifestaron interés en sumarse a los esfuerzos de paz para Gaza y que Estados Unidos mantiene negociaciones con naciones socias.
La posible ISF aparece vinculada al esquema internacional presentado por Trump bajo el formato de un «Board of Peace», un órgano que, según reportes de medios internacionales, buscaría supervisar la estabilización y la reconstrucción de Gaza en el marco de un proceso de tregua en etapas, con un componente de seguridad internacional sobre el terreno.
La iniciativa generó reacciones dispares entre aliados y países de la región: algunos gobiernos aceptaron o expresaron interés, mientras otros mostraron reparos sobre su formato, su gobernanza y la compatibilidad con marcos multilaterales existentes. En Europa, por ejemplo, el canciller alemán Friedrich Merz declaró el 23 de enero que Berlín no puede aceptar el plan «en su forma actual», aunque dijo estar dispuesto a trabajar con Washington en «formatos alternativos» de cooperación.
El eventual rol que se le propone a Italia —apoyo sin envío de tropas, con foco en formación policial— coincide con líneas ya mencionadas por Roma en meses anteriores en discusiones sobre el «día después» en Gaza, en un intento de mantener influencia política sin asumir despliegues militares directos en un teatro de altísima sensibilidad regional. © ANSA















