En el barrio Lago Escondido de Nordelta, residentes asistieron a tres crías de carpincho y un coipo que no lograban salir de una laguna artificial. Las márgenes verticales de tablestacado, impiden el egreso de animales que se ven atraídos por el agua, al no contar con rampas instaladas, no encuentran una forma de salir.
Este tipo de infraestructura, similar a reservorios rurales o tanques australianos, atrae a los ejemplares, sin darles posibilidades de encontrar salida. Los vecinos solicitan apoyo para que la administración de Nordelta S.A y la Junta Vecinal, implementen soluciones estructurales que permitan la salida segura de los animales, promoviendo entornos compatibles con la biodiversidad local, comenzando con la instalación de rampas.
Los vecinos advierten que el diseño agreste de los barrios no puede limitarse a una estrategia estética o comercial, sino que debe contemplar condiciones reales de coexistencia con la fauna silvestre.















