Una joven periodista venezolana que lleva dos meses detenida por difundir un reportaje sobre la criminalidad en el país ha sido enviada a juicio, acusada de «instigación al odio» y «noticia falsa», denuncia la ONG Espacio Público.
Se trata de Nakary Ramos, de 28 años de edad, reportera del modesto medio digital «Impacto Venezuela».
El Tribunal Primero de control del área metropolitana de Caracas le acaba de dictar «pivativa de libertad» (prisión) mientras continúa el proceso.
Ramos, madre de una niña de cinco años, fue detenida el 8 de abril junto con su esposo, Gianni González por un reportaje en el que indagaba si hay vínculos entre el auge de la criminalidad en el país y el retorno de migrantes deportados por Estados Unidos, algunos de ellos señalados como presuntos delincuentes.
El reportaje, que incluye fuentes vivas, contradice el discurso oficial chavista según el cual Venezuela es el país más seguro de la región.
El gobierno también dice que ninguno de los migrantes deportados desde Estados Unidos tiene vinculaciones con bandas de delincuentes.
Ramos es una de los 16 periodistas y trabajadores de medios encarcelados por hacer su trabajo, según denuncia el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP). © ANSA















