Washington y Teherán se acercan a un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, afirmó el jueves Donald Trump en Qatar, penúltima etapa de una gira por el Golfo marcada por declaraciones impactantes sobre las crisis que sacuden la región: «quiero poner fin a los conflictos, no iniciarlos», subrayó.
Recibido con entusiasmo en Arabia Saudita y en Qatar, en las próximas horas seguirá su gira por los Emiratos Árabes Unidos.
«No vamos a permitir polvo nuclear en Irán», afirmó Trump.
«Creo que estamos cerca de cerrar un acuerdo», dijo, lo que provocó una caída en los precios del petróleo.
Unas horas antes, Ali Shamkhani, asesor del líder supremo iraní Ali Jamenei, había dicho que Teherán estaba dispuesto a aceptar un acuerdo con Washington sobre su programa nuclear, a cambio del levantamiento inmediato de las sanciones, tras cuatro recientes rondas de negociaciones entre ambos países.
«Como presidente, mi prioridad es poner fin a los conflictos, no iniciarlos.
Pero nunca dudaré en desplegar la fuerza estadounidense si es necesario para defender a Estados Unidos o a sus aliados», aseguró Trump frente a militares estadounidenses en la base de Al-Udeid, en Qatar.
El presidente también reafirmó que quiere tomar el control de la Franja de Gaza, devastada por 19 meses de guerra entre Israel y Hamás, y convertirla en una «zona de libertad».
«Tengo conceptos para Gaza, quiero hacer de ella una zona de libertad», declaró el presidente desde Qatar.
«Creo que estaría orgulloso de que Estados Unidos la tuviera, la tomara y la convirtiera en una zona de libertad».
También advirtió a los hutíes que Washington podría «retomar la ofensiva» contra el grupo yemenita apoyado por Irán, tras los duros bombardeos estadounidenses de las últimas semanas suspendidos el 6 de mayo.
«Estamos negociando con los hutíes, y creo que es un éxito, pero un ataque puede ocurrir mañana, y en ese caso, retomaremos la ofensiva», afirmó el presidente, en un momento en que los hutíes supuestamente ya no atacan intereses estadounidenses en el mar Rojo.
El miércoles, Trump sorprendió al anunciar el levantamiento de sanciones contra Siria, e incluso aceptó reunirse con el presidente Ahmad al-Chareh, ex yihadista que asumió el poder tras derrocar al régimen de Bashar al-Assad.
También dijo que podría viajar a Turquía si los primeros diálogos directos entre Rusia y Ucrania sobre el fin de la guerra progresaban. «Saben, si algo ocurre, iré el viernes». Sin embargo, ante la confirmada ausencia de Vladimir Putin en esa negociación, esa posibilidad ya fue descartada.
Abu Dhabi es la próxima etapa de la gira de Trump por el Golfo, una región clave en la rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China, eje central de su política exterior.
Este es el primer viaje internacional importante del mandatario desde su visita a Roma para los funerales del papa Francisco.
Como en su primer mandato, Trump ha evitado a los aliados occidentales tradicionales en favor de estas monarquías petroleras, ricas y cada vez más influyentes en la escena diplomática. Pero esta vez no irá a Israel, lo que, según analistas, confirma un enfriamiento en la relación con Benjamín Netanyahu.
Trump no debería abandonar los Emiratos Árabes Unidos sin haber obtenido promesas de inversiones y pedidos de montos tan enormes como difíciles de verificar a largo plazo.
Arabia Saudita, por ejemplo, prometió 600.000 millones de dólares en inversiones, mientras que la aerolínea Qatar Airways realizó un gigantesco pedido al fabricante estadounidense Boeing por 200.000 millones de dólares.
«Es una gira histórica. Nunca ha habido una gira que pueda generar, en total, entre 3,5 y 4 billones de dólares en solo cuatro o cinco días», afirmó el jueves.
En Al-Udeid, epicentro de la capacidad de proyección militar estadounidense en la región y base avanzada del Comando Central de Estados Unidos en Medio Oriente (Centcom), Trump aseguró que Qatar iba a «invertir 10.000 millones de dólares para apoyar esta imponente base en los próximos años».
El magnate también confirmó de forma muy clara la ruptura con la estrategia diplomática del expresidente demócrata Joe Biden, que incluía llamados al respeto de los derechos humanos y la democracia. Esos conceptos no han sido destacados en el Golfo por el presidente republicano. © ANSA















