(ANSA) TEL AVIV – La defensa israelí «está en el máximo nivel de alerta ante el riesgo de un ataque» por parte de Irán para «vengarse» del ataque a la sede del consulado en Damasco. «Nos esperan días complejos», dijo el comandante de la inteligencia militar israelí, Aharon Haliva.
Teherán, «con base en todas las señales y advertencias que llegan desde allí, está decidido» a responder al asesinato del comandante de la Guardia Revolucionaria y a otros miembros de esa fuerza en el bombardeo, escribió el diario Haaretz.
Según la prensa, se manejan diversos escenarios: «Un ataque con drones o misiles de crucero directamente desde Irán contra infraestructuras israelíes», o «intensos ataques con misiles desde el Líbano o Siria a través de Hezbollah o las milicias chiítas» o «atentados a las embajadas de Israel en el extranjero».
Ante esta situación, el ejército ha pospuesto la desmovilización de unidades de combate inicialmente prevista.
La decisión – informó Haaretz – se debe a una evaluación de la situación actual. El ejército anunció poco antes que había convocó a «reservistas de la defensa aérea». (ANSA).














