A poco más de tres semanas de asumir la presidencia Luiz Inácio Lula da Silva presentó hoy el núcleo duro de su futuro gabinete, al anunciar los titulares de cinco ministerios clave.
Vencedor de las elecciones del 30 de octubre ante el mandatario , Jair Bolsonaro – que lleva casi un mes y medio virtualmente ausente – Lula se afirma en el centro de la escena política con la presentación de sus funcionarios, el principal de ellos Fernando Haddad, que comandará Hacienda.
Lula no escogió a un economista profesional de orientación fiscalista, como propusieron expertos del mercado,sino a un político como Haddad con posiciones volcadas hacia el pensamiento desarrollista.
El nombre de Haddad fue recibido con recelo por la Avenida Faria Lima, la arteria de San Pablo, donde están los principales bancos del país, pero paulatinamente esos cuestionamientos fueron perdiendo intensidad.
«El compañero Haddad será ministro de Hacienda, el compañero sabe de la responsabilidad que tiene (..) espero que Haddad hable con el mercado y espero hable sobre los problemas sociales, que hable con la sociedad», afirmó hoy Lula en el Centro Cultural del Banco de Brasil, un predio ubicado en el ala este de la capital federal.
A los 77 años, el veterano Lula, líder del Partido de los Trabajadores (PT,izquieda) escogió a su correligionaro Haddad como ministro y paralelamente como su eventual heredero para los comicios de 2026.
En el evento, Lula estuvo acompañado por quienes serán sus funcionarios a partir del 1 de enero cuando se iniciará su tercer mandato.
Estaban Haddad, excandidato presidencial por el PT en 2018, y los futuros titulares de Defensa, José Mucio, que fue jefe del Tribunal de Cuentas de la Unión, y el próximo responsable del ministerio de Justicia, Flavio Dino, que fue gobernador de Maranhao, del Partido Socialista Brasileño (PSB).
Además, se encontraban el próximo ministro de la Casa Civil, Rui Costa, ex gobernador del estado de Bahia por el PT y el vicepresidente Geraldo Alckmin del PSB que es el responsable de los equipos de transición.
El único que estuvo ausente fue el designado canciller, el diplomático Mauro Vieira, que permanece en Croacia donde se desempeña como embajador.
Lula contó que tiene una «excelente» relación con Vieira, quien fue canciller durante el gobierno de Dilma Rousseff, y dijo esperar que el diplomático lleve adelante una política que de protagonismo a Brasil en el escenario externo.
Por otra parte, aseguró que el «compañero José Mucio fue un gran ministro» donde sus gobiernos entre 2003 y 2010, y que confía en su desempeño al frente de Defensa.
Mucio será el primer civil que estará al frente de la Defensa, luego de los ministros militares que dirigieron esa cartera desde 2016.
«Las Fuerzas Armadas tienen un papel constitucional, tienen que cuidar la soberanía nacional, las Fuerzas Armadas no fueron hechas para hacer política, para tener candidato», señaló Lula.
El comentario pareció ser una crítica al apoyo dado por sectores del ámbito militar al actual presidente de extrema derecha, Jair Bolsonaro.
El próximo presidente comentó que su gobierno no puede decepcionar las expectativas de la población y anticipó que la semana próxima dará a nombres de algunos ministros del gabinete que debe tener más de 30 carteras. (ANSA).















