En 2019, un año después de que Olivia Newton-John revelara que le diagnosticaron cáncer en estadio 4, la actriz vendió la mayor parte de su enorme cartera de bienes raíces para invertir más en su fundación y centro de bienestar.
«A Olivia le encantaba ayudar a la gente. Pasó las dos últimas décadas de su vida ayudando», dijo una fuente cercana a Newton-John en declaraciones publicadas hoy por el diario The Post.
«Quería dejar atrás algo que durara, y algo de lo que su hija también pudiera beneficiarse», comentó en alusión a Chloe RoseLattanzi, fruto de la relación entre Newton John y su primer marido, Matt Lattanzi.
Newton-John vendió su rancho de caballos de California por 5,4 millones de dólares en 2019.
La icónica cantante y actriz de «Grease» decidió pasar los días que le quedaban en su casa en Santa Bárbara, California.
En octubre de 2021, los registros muestran que Newton-John, que murió el lunes a los 73 años, transfirió oficialmente esa propiedad a su esposo, John Easterling, quien refinanciaba la hipoteca con 2,5 millones de dólares restantes en la casa.
«Tenía mucho dolor, pero era una luchadora», explicó la fuente a The Post. «El lugar era su cielo en la Tierra y le dio muchos momentos de calma en sus últimos días». (ANSA).














